A los delincuentes y asesinos que operan en el estado más seguro del país les valió muy poco que la noche del lunes se haya inaugurado el Complejo de Fiscalías de Delitos de Alto Impacto, donde según las autoridades tlaxcaltecas, trabaja personal capacitado y especializado que es incorruptible, que no se presta a la solapar la impunidad y que tiene una eficiencia del 99 por ciento.

 

 

Tan es así, que el martes cuando no habían pasado ni 24 horas de la pomposa inauguración de un inmueble que goza de una chillante iluminación, cuando los criminales salieron sin ningún recato a hacer de las suyas, es decir, como si no hubiera alguna fuerza policiaca que los detuviera o les hiciera frente.

 

De esa forma, los delincuentes mostraron claramente que no le temen al gobierno lorenista y que seguirán operando impunemente tal y como lo han hecho en los últimos cuatro años.

 

Los hechos que se han registrado en los últimos días así lo demuestran. Ahí está el violento municipio de El Carmen Tequexquitla mal gobernado por la alcaldesa María Araceli Martínez Cortez, donde se perpetró una nueva ejecución de dos jóvenes que fueron acribillados afuera de una vivienda por tres sicarios que viajaban en una camioneta negra, quienes sin mediar palabras abrieron fuego contra sus víctimas.

 

Uno de los varones asesinados era hermano de Renato Brahyan N., alias “La Ranita”, quien el pasado 19 de junio de este año fue ejecutado mientras se encontraba en una estética de esa población. El otro sería miembro de una banda que opera en esa región dedicada al robo de camiones de carga conocida como “Los Bonillas”.

 

En ese municipio del oriente de la entidad la violencia está imparable y con los hechos del martes se comprueba que el consuegro de la alcaldesa, el director de la Policía Municipal, Víctor García Chever, no hace nada para detener a los delincuentes, por lo que cada vez crece la sospecha que estaría protegiendo a la “Tuza”, a “Los Bonilla” y a “Los Kisifu”.

 

La nueva ejecución de dos jóvenes también nos deja en claro que el mando coordinado que puso en marcha el ineficiente Alberto Martín Perea Marrufo, secretario de Seguridad Ciudadana de Tlaxcala, es una vacilada que no sirve de nada.

 

El mismo martes en Apizaco se reportó un robo armado en la Notaría Número 3 que está bajo la tutela de Eduardo Lozano Tovar, cuñado del ex gobernador y hoy diputado local, Héctor Israel Ortiz Ortiz, donde los delincuentes se apoderaron de 450 mil pesos que retiró un miembro del Ejército mexicano para efectuar una compraventa de un inmueble.

 

Lo curioso, es que es el segundo atraco que sufre un establecimiento ligado a la familia Ortiz, pues el pasado 22 de agosto se reportó un asalto al interior de la Notaría Número 2 de Chiautempan que está asignada a Osvaldo Ramírez Ortiz.

 

En la ciudad rielera también se registró el martes un robo armado de un cuentahabiente que se localizaba al interior de una sucursal del Banco Santander, la cual se ubica a unas cuadras de la presidencia municipal de Apizaco.

 

En todos los casos, los asaltantes y sicarios lograron escapar y nuevamente las autoridades fracasaron para dar y detener a los responsables pese a los aparatosos operativos que montaron, los cuales al parecer se ponen en marcha para simular que están buscando o persiguiendo a los criminales.

 

Podría agregar otros delitos que se reportaron y se cometieron, pero ahora que ya hay un nuevo edificio bien iluminado, esperemos que el “eficiente” personal de la Fiscalía General de Justicia del Estado bajo el mando de la poderosa Ernestina Carro Roldán, se aboque a los hechos arriba mencionados y nos sorprenda con resultados visibles en el menor tiempo posible.

 

Sería fabuloso que en unos días más nos informara la fiscal que tiene avances o que ya logró detener a los responsables de esos atroces crímenes para que comprobemos que su efectividad es realmente del 99 por ciento como presumió y que ésta no sólo existe en su imaginación o en sus estrambóticos discursos.

 

Porque con eso de que la percepción de inseguridad que existe en la entidad es “subjetiva” y los señalamientos que se hacen sobre el tema buscan desprestigiar el buen trabajo del gobierno lorenista como lo declaró ayer el capitán Perea Marrufo, bien valdría la pena que las autoridades dejaran las excusas y demostraran con detenciones que si están haciendo algo para enfrentar a los criminales.

 

A lo mejor así los delincuentes la pensarán dos veces antes de seguir operando con total libertad en Tlaxcala. Por lo pronto, no se puede ignorar el mensaje y el reto que enviaron los criminales a las autoridades y al gobierno lorenista.

 

O no lo ve usted así.

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