En muy pocos días comprobaremos si Morena le apuesta a la unidad o a la división, a la seriedad o a la simulación, a la legalidad o a la trampa.

 

 

Será el domingo 4 de mayo cuando se lleve a cabo el Congreso Nacional de Morena, donde según la dirigente estatal, Marcela González Castillo, los integrantes de ese órgano partidista se encargará de establecer las reglas de la sucesión en aquellas entidades donde habrá elecciones para gobernador, se ratificará la instrucción girada desde el Palacio Nacional por la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, en el sentido de impedir para los siguientes comicios el nepotismo electoral y la reelección.

 

Las miradas de los acelerados aspirantes tlaxcaltecas estarán puestas en los acuerdos que se aprueben por los demócratas morenistas, pues dependiendo de la seriedad de los mismos se sabrá qué tan limpios y genuinos serán los procesos internos del partido guinda para elegir candidatos y candidatas a las gubernaturas, porque no se descarta que mantengan la farsa de las encuestas para disfrazar el dedazo o la imposición de los recomendados como se ha visto últimamente.

 

Aunque la dirigente tlaxcalteca de Morena, la “influencer” Marcela González, adelantó a través de un escueto video que se analizarán y se aprobarán las reglas que se tendrán que acatar en la sucesión, en lo personal no creo que suceda lo anterior, ni que desde ahora se permita a los aspirantes a promoverse intensamente como viene pasando, ya que eso aumentará los riesgos de fractura o división y porque los mandatarios y las mandatarias en funciones como Lorena Cuéllar Cisneros perderán fuerza cuando aún les quedan 28 meses de poder.

 

Es probable que el Consejo Nacional establezca plazos para frenar a los adelantados y así tratar de someter a los morenistas que buscan convertirse en candidatos o candidatas a las 16 gubernaturas que estarán en juego en el 2027, es decir, seguramente se buscará contener sus ímpetus, sobre todo porque algunos no sólo se muestran muy adelantados y con un respaldo económico sospechoso como el de la senadora por Chihuahua, Andrea Chávez Treviño, sino porque tampoco se garantiza la equidad y la imparcialidad por parte de algunas dirigencias del partido.

 

Y qué mejor ejemplo para evidenciar lo anterior es el caso de Marcela González que controla el Comité Ejecutivo Estatal de Morena y trabaja para que su marido, el alcalde capitalino, Alfonso Sánchez García o ella sean considerados como aspirantes a la candidatura del partido al gobierno de Tlaxcala, cerrando esa posibilidad a otros tiradores como la senadora Ana Lilia Rivera Rivera y al diputado federal Raymundo Vázquez Conchas sólo por mencionar a dos militantes ajenos al mencionado grupo político.

 

La ex diputada local González Castillo no crece en simpatías ni en posicionamiento por más que se mueve y pide a sus plumas convenencieras que le echen porras en columnas y que destaquen su trabajo al frente de Morena, pues simplemente su estilo no gusta, no agrada, no convence ni emociona a nadie.

 

Tan es así que las empresas encuestadoras que están realizando estudios en la entidad para medir el posicionamiento de los posibles aspirantes de Morena a la gubernatura de Tlaxcala la han borrado de sus listas, por la sencilla razón de que no cuenta con respaldo del sabio pueblo.

 

Por lo que respecta al nepotismo electoral y a la no reelección, se da como un hecho que en Morena acatarán esas disposiciones y sólo habrá que esperar si los partidos aliados (PT y PVEM) abren la puerta a un recomendado o recomendada de la gobernadora o de uno que otro influyente político.

 

El domingo veremos qué tan serio es Morena y si en verdad es un partido político diferente, porque hasta ahora cada vez se comprueba que ese instituto político fundado por Andrés Manuel López Obrador tiene actitudes y vicios que otras fuerzas han tenido como el PRI, el PAN y el PRD y que han sido duramente criticados.

 

Será interesante ver si los aspirantes tlaxcaltecas de Morena a suceder a la mandataria Lorena Cuéllar respetan los acuerdos y lineamientos que se aprueben, porque si hay una entidad donde la disputa por la candidatura comenzó hace meses es Tlaxcala, donde la senadora Ana Lilia Rivera no ha parado de trabajar y criticar a la gobernadora, lo que le ha valido encabezar las encuestas que se han hecho para medir el posicionamiento de los políticos que quieren llegar al Palacio de Gobierno.

 

Por lo mientras la lucha sigue sin que los lorenistas despunten en esa carrera.

*****************************************************************