No lo cuente en voz alta, pero dicen que la dirigencia nacional de Morena en manos de Luisa María Alcalde Luján y Andrés Manuel López Beltrán “Andy”, ya alistan las reglas y cambios que garanticen en Tlaxcala y en otros estados una sucesión gubernamental sin fracturas y desencuentros.

 

 

De entrada, en la entidad se está considerando la posibilidad de renovar la dirigencia estatal entre los meses de octubre y noviembre de este año, fecha en que termina el periodo del actual Comité Ejecutivo de Morena que inició el ex diputado federal Carlos Augusto Pérez Hernández y que hoy estaría cerrando la ex legisladora local, Marcela González Castillo.

 

La intención es poner una dirigencia imparcial que conduzca el proceso de sucesión y la elección de los candidatos a diputados locales, alcaldes y presidentes de comunidad, sin que haya una marcada preferencia para un grupo político como podría ser el lorenismo.

 

Marcela González, esposa del alcalde capitalino y aspirante a la candidatura de Morena a la gubernatura de Tlaxcala, según la postura de varios aspirantes a participar en el proceso interno de partido guinda, no garantiza la imparcialidad y la equidad, de ahí que su relevo es inevitable, lo que quizá le de la libertad para buscar una nominación a una diputación local que seguramente es para lo que le alcanza con su limitado posicionamiento, por lo que no será incluida en la sucesión.

 

También se espera que la dirigencia nacional de Morena designe a un delegado en Tlaxcala que supervise y haga respetar las reglas de la sucesión, como en su tiempo lo hizo el hoy director general del INEA, el oaxaqueño Armando Contreras Castillo.

 

Recientes estudios para medir el posicionamiento de los probables aspirantes a suceder en el cargo a la actual mandataria Lorena Cuéllar Cisneros revelaron que sigue encabezando las preferencias la senadora Ana Lilia Rivera Rivero, pero con la salvedad que dos lorenistas han empezado a crecer, el primero es el presidente municipal de Tlaxcala, Alfonso Sánchez, mientras que el segundo es el secretario de Educación Pública, Homero Meneses Hernández.

 

De hecho, curiosamente una vez que se conocieron los datos se emprendió una campaña mediática contra Homero Meneses sobre presuntos excesos y malos manejos financieros en la mencionada dependencia.

 

Lo raro es que todas las anomalías contables acreditadas por el Órgano de Fiscalización Superior fueron atribuidos exclusivamente al morenista y no se mencionó ni por error a la encargada de los pagos, movimientos y relación con los proveedores que no es otra más que la ahijada de la gobernadora de nombre Anet Popocatl Sandoval, quien fungía como directora de Administración y Finanzas de la Secretaría de Educación Pública en el Estado y la Unidad de Servicios Educativos de Tlaxcala.

 

Y ahora resulta que Anet Popocatl regresó nuevamente a encargarse de las finanzas de Morena y a trabajar bajo las órdenes de Marcela González, por lo que existe la sospecha que de ahí salió la campaña para golpear al secretario de Educación Pública de Tlaxcala.

 

Las rupturas y pleitos entre los lorenistas cada vez son más evidentes y claros. El ex secretario de Gobierno, el panista Sergio González Hernández, nunca pudo competir ni controlar la cercanía de los Sánchez Anaya con la mandataria Lorena Cuéllar, es más al final él fue desplazado por un morelense Luis Antonio Ramírez Hernández que terminó consolidando en poco tiempo otro grupos cuya característica es operar con funcionarios foráneos.

 

Los lorenistas fueron un factor clave para apuntalar las aspiraciones de Lorena Cuéllar de convertirse en gobernadora de Tlaxcala, pero a la hora de ser considerados para cargos de primer y segundo nivel fueron relegados y se dio preferencia a personajes de otras entidades.

 

El malestar e inconformidad contra lo anterior ha venido creciendo al grado que en los últimos días empezó a circular una carta dirigida a la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, donde le exponen las razones por las cuales el desastre natural del incendio en un cerro de Atltzayanca se agravó y piden su intervención para que la situación sea investigada.

 

 

Un factor que puede perjudicar al actual grupo dominante en Morena en la sucesión es la división y las pugnas internas, razón por la deberían dejar los pleitos y ponerse a trabajar en un proyecto que se consolide y crezca antes de que sea demasiado tarde.

 

O usted qué piensa.

 

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