El pueblo está molesto y cansado.

 

 

La semana que concluyó mandó tres mensajes claros a las autoridades, en tres intentos de linchamiento contra presuntos delincuentes.

 

Las cifras que indicarían que Tlaxcala es un estado seguro y que la incidencia delictiva va la baja, lejos de dar tranquilidad a los ciudadanos y a las ciudadanas se han convertido en una provocación, porque al parecer son los tlaxcaltecas y sus cadenas de vecinos vigilantes las que están haciendo el trabajo de la policía al ubicar y detener a individuos que decidieron robar en sus colonias.

 

Exigir o pedir al secretario de Seguridad Ciudadana de Tlaxcala, Alberto Perea Marrufo, una explicación o un cambio de estrategia es inútil, ya que el nefasto funcionario que revivió el tema de las camionetas blindadas no saldrá de su zona de confort y dejará que el pueblo siga haciendo su chamba.

 

Al capitán de la Marina no se le ve encabezando operativos o en acciones para redoblar la vigilancia en zonas complicadas de la entidad, pero sí se le observa asistiendo a actos sin importancia como en la presentación de la estrategia para prevenir embarazos en niñas y adolescentes o para impedir la venta drogas y consumo de estupefacientes en las escuelas, para lo cual reforzará el esquema de la denuncia anónima.

 

Imagínese cómo están algunas áreas del gobierno estatal que tres años y casi 10 meses después se presentó la estrategia para evitar que menores de edad resulten preñadas o que a casi dos años de la designación de Perea Marrufo como secretario de Seguridad Ciudadana haya tenido la brillante idea de recurrir a la denuncia anónima para enterarse en dónde venden drogas, cuando bien podría preguntarle a cualquier elemento estatal o municipal y tendrá la información precisa para proceder en consecuencia.

 

Ante tal declaración, me queda claro que la Dirección de Inteligencia para la Prevención y la Dirección de Investigación de la Secretaría de Seguridad Ciudadana de Tlaxcala sólo están de adorno, porque sus resultados son nulos e inexistentes.

 

Al secretario de Seguridad Ciudadana lo quisiéramos ver dirigiendo el rescate de presuntos delincuentes con amenaza de ser linchados como ocurrió en la semana que concluyó en Chiautempan, Tlaxcala y Texoloc, donde por cierto en el primer operativo sus elementos se excedieron lanzando gases lacrimógenos contra el pueblo agraviado.

 

Esa técnica para disuadir a las personas sin importar que hubiera niños y mujeres ya quedó demostrada que no es la mejor, pues a finales de abril es una acción similar en el barrio de El Cristo de San Pablo del Monte provocaron la muerte de una madre soltera, cuyo homicidio sigue impune y sin ningún responsable en la cárcel.

 

El pueblo está harto de la inseguridad y quizá el mejor ejemplo fue lo ocurrido entre los municipios de Chiautempan y Tlaxcala, donde los vecinos observaron la presencia sospechosa de dos sujetos a bordo de una motocicleta, mismos que cuando recibieron la indicación para detenerse por parte de unos elementos de una patrulla, éstos emprendieron la huida sin contar que un grupo de personas los interceptaría.

 

Los ciudadanos al percatarse que se trataba de presuntos delincuentes, pues al parecer portaban un arma de fuego, recibieron su escarmiento a “tablazos”, acción que los uniformados presenciaron sin intervenir.

 

También quisiéramos observar que el inútil Alberto Perea tiene la capacidad de detener a un sicario de los muchos que andan sueltos en la entidad. Por ejemplo, el pasado jueves por la tarde se supo de la ejecución de un hombre identificado como Renato Brahyan N., alias “La Ranita”, quien fue asesinado a balazos dentro de una estética localizada en la zona centro del municipio de El Carmen Tequexquitla.

 

Aunque el artero crimen ocurrió a plena luz del día y frente a testigos, el asesinó logró escapar impunemente y de nada sirvió la intensa movilización policiaca y el despliegue de diversas corporaciones de seguridad en esa población donde se habla de una marcada presencia de delincuentes.

 

El ex presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, destacó siempre que el pueblo es sabio y que no suele equivocarse.

 

En Tlaxcala el mensaje del pueblo es que está fastidiado de la delincuencia y por eso los constantes intentos de linchamiento, que si bien no se han consumado, no descarte que uno se concrete por la ineficiencia de la policía a cargo de Alberto Perea que le apuesta más a rescatar a criminales que a emprender las acciones para detenerlos.

 

O no.

 

Un cambio para empeorar

 

Las quejas en contra de la operación de algunos subsistemas educativos de la entidad no han parado y puede ser que éstas se agraven por los cambios que se han registrado, específicamente en el Cecyte, donde un amable lector nos puso al tanto de lo que sucede.

 

Ahora resulta que después de la trágica muerte del director administrativo anterior Oscar Máximo Luna Capilla, llega un joven sin experiencia llamado Raúl Ramses Flores Solís, que lo único que tiene de experiencia es ser hijo del pasado pero muy pasado Director General José Luis Flores Aguilar, quien en sus años de administrador uno de sus hijos se acabó una unidad oficial de este reconocido Colegio sin que ese hecho tuviera alguna consecuencia.

 

Esa en otras anomalías le costó que lo destituyeran y llegara el flamante académico Norberto Cervantes Contreras, de quien ya ni vale la pena hablar cuando está comprobado que también recibió la protección del gobierno al incrustarlo como empleado de la Secretaría de Educación Pública a cargo de Homero Meneses Hernández.

 

Nos cuentan que con el nuevo administrativo del Cecyte, Raúl Ramses Flores, recibió el apoyo de Jesús Aguilar Morales quien es el Subdirector de Recursos Humanos y futuro Secretario Técnico del Colegio, así como de Ana Karen Flores Villegas, quien hasta respiró y volvió a renacer ya que es muy famosa entre los jefes.

 

Otro que festejó la llegada del junior fue el amigo incondicional de su papá Rubén González Cruz, quien después de ser el secretario técnico de los anteriores directores generales ahora está relegado en el almacén entregado papel de baño, pero ahora con este nuevo Director Administrativo todo puede cambiar gracias a la lealtad que tienen con su papá.

 

Habrá que ver que piensa el ineficiente Blas Marvin Mora Olvera que hace unas semanas fue nombrado como el nuevo director general del Colegio de Estudios Científicos y Tecnológicos del Estado y Centros de Educación Media Superior a Distancia (CECyTE – EMSaD) en Tlaxcala, pues es obvio que le enviaron a alguien para que le cuide las manos y contenga a sus incondicionales que suelen cobrar pero no trabajar.

 

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