Tras los hechos registrados el fin de semana en un conocido bar del municipio de Chiautempan, el gobierno estatal en coordinación con los ayuntamientos alista una rigurosa revisión y supervisión de antros, bares y table dance que podría terminar con clausuras temporales y definitivas, así como la cancelación de las licencias que les permiten operar en Tlaxcala.

 

 

Si bien las investigaciones sobre lo sucedido la madrugada del pasado domingo dentro del bar “La Oficina”, ubicado en el barrio de Panzacola, municipio de Chiautempan, han arrojado que no se trató de un ataque armado ni un asalto como se manejó inicialmente, sino de una pelea entre el administrador del negocio y algunos conocidos suyos con antecedentes penales, las autoridades estatales han decidido aplicar la ley para meter al orden a esos establecimientos.

 

Los datos que se han recabado establecen que ese bar no es un negocio de los conocidos como giro negro y que éste tampoco infringió la ley porque la pelea que dejó una persona muerta y a otra lesionada se realizó antes de las 2 de la mañana, por lo que no fue producto de un acto criminal que evidenciara la supuesta inseguridad que se dice existe en el municipio sarapero.

 

El bar está vinculado al ex alcalde priista y al ex secretario del ayuntamiento, Héctor Domínguez Rugerio y Nicolás Gutiérrez de Casa, respectivamente, quienes se habrían asociado en ese negocio y contratado al varón que fue encontrado sin vida, mismo que al parecer sostenía relaciones de amistad y de trabajo con ciertas personas con antecedentes penales y vinculadas presuntamente a actividades ilícitas como el robo.

 

Al calor de las copas se inició una discusión que terminó en hechos violentos, por lo que las autoridades de la Fiscalía General de Justicia de Tlaxcala ya investigan el caso para deslindar responsabilidades, cuyas conclusiones serán determinantes para decidir si es cancelada o no la licencia del bar “La Oficina”, porque se violó la ley al permitir el ingreso de personas armadas.

 

Sobre ese suceso, la secretaría de Gobierno a través de su titular, Luis Antonio Ramírez Hernández, se apresuró a sacar conclusiones que una vez más hicieron quedar mal a la dependencia y al funcionario, pues habló de lo ocurrido en Chiautempan sin tener información precisa y corroborada, además de que descalificó al negocio al catalogarlo como giro negro.

 

Ahora, ya se comprobó que el bar no violó el horario permitido y que no es un establecimiento donde haya mujeres u hombres semidesnudos que ejerzan la prostitución para ser considerado un giro negro, de ahí que para evitar más errores o fallas se procederá a recabar toda la información para después iniciar la revisión y supervisión de todos los antros que operan en la entidad, proceso que llevarán a cabo el gobierno estatal y los ayuntamientos.

 

Dicen que ahora sí se buscará meter al orden a los negocios y que la intención de regularlos va en serio, sobre todo porque los indicadores de unos delitos relacionados con la venta y consumo de bebidas embriagantes van en aumento.

 

Aun no se tiene preciso si el operativo de supervisión iniciará en Chiautempan, porque hay otros municipios en la mira donde al parecer sí hay indicios de que funcionan sin problemas o restricciones negocios considerados como giros negros.

 

Se vale soñar

 

Ahora resulta que sólo basta con mostrar una fidelidad ciega y un trabajo permanente hacia el proyecto de la dirigente estatal de Morena, Marcela González Castillo, para tener garantizada una candidatura en los comicios del 2027.

 

Dicen que en el partido guinda no importa el trabajo político, ni el posicionamiento, sino quedar bien y hacerle “la barba” a la ex legisladora para aparecer como candidato en las boletas electorales que se llevarán a cabo para renovar la gubernatura, las diputaciones federales y locales, las alcaldías y las presidencias de comunidad.

 

Resulta que Emmanuel León Hernández, eterno aspirante a la presidencia municipal de Contla, organizó el pasado domingo una comilona para celebrar la fiesta patronal de San Bernardino de Siena, donde llegaron a comer el tradicional mole Marcela González que estuvo acompañada de su esposo y aspirante a la candidatura de Morena al gobierno de Tlaxcala, el actual alcalde capitalino Alfonso Sánchez García, quien se dejó guiar por el desprestigiado Juan Carlos Jiménez Ramírez, hijo del ex edil de Chiautempan Gustavo Jiménez Romero.

 

Fueron tratados como se merecen y después de un tiempo se retiraron, para que de inmediato empezara a correr el rumor de que el anfitrión Emmanuel León ya tenía asegurada la candidatura de Morena a la alcaldía de Contla, al igual que Juan Carlos Jiménez la nominación de ese partido a la diputación por el distrito de Chiautempan y Tlaltelulco.

 

 

Lo anterior porque son “operadores” estrella de Marcela González, quien aseguran ya les garantizó su participación en las próximas elecciones.

 

Aunque es difícil de creer, ahora resulta que por un mole un aspirante ya se ganó una candidatura.

 

Absurdo, pero es el nuevo estilo de hacer política en Tlaxcala.

 

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