Varias lecturas, conjeturas y rumores dejo la presentación la presentación de la obra autobiográfica “El Valor de las Palabras, la Fuerza de los Hechos” de la ex gobernadora priista de Tlaxcala, Beatriz Paredes Rangel.

 

 

Fiel a su rancio y decadente corazón priista, la ex mandataria estatal habilidosa y convenenciera, antes de ir evento realizado en el Teatro Universitario de la Universidad Autónoma de Tlaxcala, se reunión con un selecto grupo de comunicadores donde soltó una mentira más, esas que suele decir para verse como uno demócrata y una caudilla que, según ella, está ajena a la actual sucesión y a las que se han llevado a cabo con antelación.

 

Nadie con tantita memoria le puede creer. Beatriz Paredes influyó y ayudó para que el ex priista Alfonso Sánchez Anaya fuera gobernador por el PRD, como lo hizo con también el ex militante del tricolor Héctor Ortiz Ortiz que dethentó el poder a través del PAN y después volvió a apuntalar las aspiraciones del hacendado Mariano González Zarur que regresó al PRI al poder y finalmente se movió para apuntalar al traidor e indefinido de Marco Antonio Mena Rodríguez, el mandatario del tricolor que entregó la gubernatura a Morena en el 2021.

 

Hoy aunque quiera deslindarse del actual delfín del lorenismo, Alfonso Sánchez García, ex presidente municipal de Tlaxcala e hijo del ex gobernador Alfonso Sánchez, la ex embajadora de México en Cuba opera junto con la mandataria Lorena Cuéllar Cisneros y la tradicional clase política local para conseguir la continuidad de su estirpe.

 

O usted cree que es normal y casual que una connotada priista y demócrata haya sido galardonada con la “Presea Tlaxcala” sin ninguna objeción en el 2024 por un gobierno morenista que junto con las administraciones estatal y federal de ese partido no se han cansado de injuriar, desaprobar y descalificar a todos los que formaron parte de la mafia en el poder y que obviamente Beatriz Paredes está incluida.

 

Y para que no exista duda de que Paredes Rangel decidió mostrar su respaldo a Alfonso Sánchez, en el 2025 tuvo injerencia en los magnos festejos por el 500 aniversario de la fundación de la ciudad de Tlaxcala, mismos que fueron diseñados y programados para el lucimiento del entonces alcalde capitalino. Ahora, la connotada priista prácticamente se la pasa avalando y aplaudiendo todo lo que hace Morena en la entidad.

 

Hace un momento cuando le comentaba que casi toda la clase política acudió a rendir pleitesía a la ex gobernadora, es porque la ausencia de la senadora con licencia y aspirante a la candidatura de Morena al gobierno de Tlaxcala, Ana Lilia Rivera Rivera, así como del ex gobernador y miembro de la Cámara Alta del Congreso de la Unión, José Antonio Álvarez Lima, se notó y se comentó.

 

Es como si toda la casta política vigente y en retiro se hubiera puesto de acuerdo para enviar un mensaje a la oriunda de Calpulalpan, no estamos contigo y no eres bienvenida en este selecto grupo al que no perteneces y que hoy está encabezado por la gobernadora Cuéllar. Ahí estaban el diputado y ex mandatario Héctor Ortiz, la senadora y ex presidenta municipal de Tlaxcala, Anabell Ávalos Zempoalteca, el delfín Alfonso Sánchez y otros más.

 

Por tal razón resultan absurdas las declaraciones de la taimada Beatriz Paredes en el sentido de que no tiene “el menor interés” en intervenir en el actual proceso sucesorio que inició desde hace varios meses en la entidad.

 

Quizá su declaración busca poner distancia con el delfín Alfonso Sánchez y con el interés de la mandataria Cuéllar por dejar a su sucesor con el argumento de la continuidad, porque el olfato político de la priista le puede estar advirtiendo que la decisión podría recaer en alguien más y no en el prospecto por el que lleva meses trabajando.

 

Tampoco fue casualidad ver en la reunión de la casta divina a la gobernadora Lorena Cuéllar y a la senadora Anabell Ávalos, quienes casi se sentaron juntas y que por casualidad llevaban una prenda azul. Muchos de los ahí presentes empezaron a considerar que la priista es la única que les puede garantizar que nadie ajeno a su exclusivo club les quite sus canonjías, por lo que desde ayer ya se maneja como el plan “B” en caso de que el delfín naufrague en la carrera interna de Morena.

 

Si nos unimos en torno a una candidata fuerte como Anabell que logre el respaldo absoluto de la clase política, estaremos en posibilidades de impedir que Ana Lilia Rivera despache en la oficina principal de Palacio de Gobierno, es lo que se dejó escuchar a lo largo de la tarde noche del lunes y durante todo el día de ayer.

 

Lo anterior no debería pasar desapercibido por Ana Lilia Rivera que, según se dice, cada vez se vuelve menos inaccesible, situación que la está aislando y generando mala fama por no mostrar apertura con los políticos y los diferentes grupos de Tlaxcala.

 

Algo está fallando en la estrategia de Rivera porque de acuerdo con los resultados de las encuestas elaboradas por El Universal, en los últimos días la morenista registró una caída en la intención del voto, evidenciando que las acciones emprendidas para seguir posicionándose y creciendo en su respaldo popular no funcionaron del todo bien.

 

Interesante lo que está pasando.

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