Cuánto tiempo necesitará Morena o las autoridades electorales tanto del ámbito local y federal para resolver una queja de un fundador del partido guinda, Edvino Delgado Rodríguez, quien desde febrero solicitó la separación de Marcela González Castillo como dirigente de esta fuerza política y además la cancelación de su registro en el padrón de militantes, junto con su esposo y alcalde de Tlaxcala, Alfonso Sánchez García convertido en el delfín del lorenismo.

 

 

Aunque parezca increíble, el asunto ha recorrido las instancias partidistas como la inoperante Comisión Nacional de Honestidad y Justicia (CNHJ) de Morena y las instancias jurisdiccionales como el Tribunal Electoral de Tlaxcala, sin embargo es la fecha que nadie resuelve ni desahoga el expediente CNHJ-TLAX-279/2025 que se inició desde el año pasado.

 

De acuerdo con la información disponible, la devaluada Comisión emitió una resolución que no resolvió de fondo, es decir, simplemente la presidenta de esa instancia morenista, Iris Mariana Rodríguez Bello, dio evasivas y dejó que las cosas seguirán igual porque se mantiene el uso de la estructura partidista para apoyar el proyecto de Alfonso Sánchez y la realización de actos masivos para placear y promocionar al delfín.

 

Con lo anterior, queda claro que Morena simula y monta pantomimas en torno a sus procesos internos, pues las reglas aprobadas el pasado 7 de marzo en la penúltima sesión de Consejo Nacional del partido como la pinta de bardas, colocación de espectaculares, actos anticipados de campaña, uso de recursos públicos y agresiones entre los aspirantes sencillamente son violadas todos los días.

 

Y si Morena ya evidenció que no actuará ni aplicará sus estatutos y reglas que aprobó, ahora sólo falta esperar que el sumiso Tribunal Electoral de Tlaxcala decida analizar y emitir un fallo sobre ese asunto que quedó registrado bajo el expediente TET-JDC-053/2026.

 

Hay que tener presente que Edvino Delgado Rodríguez recurrió al mencionado tribunal por la clara omisión en que incurrió la autoridad de Morena, es pocas palabras, porque la Comisión Nacional de Honestidad y Justicia tuvo miedo de emitir una resolución del Procedimiento Sancionador Ordinario contra Marcela González y su esposo Alfonso Sánchez.

 

Del TET y los magistrados –María Esther Terova Cote, Claudia Salvador Ángel y Ángel Magdiel Benítez Pérez- que lo integran realmente no se puede esperar nada bueno, pues son lorenistas que se encuentran a las órdenes de la gobernadora Lorena Cuéllar Cisneros, razón por la cual se explica su desinterés por abordar el tema.

 

A Edvino Delgado hay que reconocerle su determinación y su decisión de buscar justicia, sin embargo seguramente en el TET no lo encontrará tal y como le pasó en la Comisión Nacional de Honestidad y Justicia de Morena, de ahí que muy probablemente su caso terminará en la Sala Regional del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación donde esperemos que el asunto sí sea analizado con seriedad.

 

Lamentable lo que viven los militantes de Morena, el partido que prometió ser diferente pero que ya se mueve y opera con los mismos vicios y trampas que han caracterizado a otras fuerzas políticas.

 

Llega un poblano más al gobierno

 

Resulta que la semana pasado asumió la responsabilidad de la Dirección de Planeación Educativa un poblano fifí, cuyo comportamiento contrasta con el izquierdoso y “humilde” Omar Cuatianquiz Ávila, quien fue dado de baja de la nómina dorada de la Secretaría de Educación Pública de Tlaxcala, por no aceptar y operar a favor del delfín, el alcalde capitalino Alfonso Sánchez García.

 

El nuevo funcionario se llama Rubén Jesús Méndez Arámbula, quien en una reunión con los directivos de la dependencia dejó en claro que es amigo personal de la gobernadora Lorena Cuéllar Cisneros y que es un hombre próspero y rico que vive en la zona exclusiva de Angelópolis.

 

Y sintiéndose influyente y poderoso, a los funcionarios de la SEP les advirtió que él trae su estilo de trabajo, por lo que todos se deberán ajustar a los nuevos lineamientos que imponga porque su objetivo es que la dependencia cierre el actual sexenio con resultados y sin problemas.

 

No me importa que me señalen y me saquen críticas en los medios de comunicación, pues soy amigo de la mandataria y vine a trabajar y no a ocultar que soy un hombre con recursos económicos que llega a laborar en una Suburban y que vivo en la zona más exclusiva de Puebla.

 

Así la soberbia y prepotencia de los nuevos funcionarios del gobierno estatal.

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