Una pregunta que cada vez es más recurrente en el CEN de Morena y en la clase política local, es si algún aspirante identificado con la actual gobernadora, Lorena Cuéllar Cisneros, podrá crecer en los siguientes meses más de 20 puntos porcentuales para estar en posibilidades de competir a la puntera en las encuestas, la senadora Ana Lilia Rivera Rivera.

 

 

 

A dos días de que concluya agosto, la competencia por la candidatura de Morena al gobierno de Tlaxcala se mantiene sin cambios, es decir, la legisladora federal permanece a la cabeza y con la novedad que sus números se empezaron a mover hacia arriba, consolidando su primer lugar y abriendo la brecha con el resto de los contendientes.

 

La presencia y el activismo que ha mostrado Ana Lilia Rivera en las últimas semanas se han traducido en un ligero crecimiento en sus números, por lo que se deduce que las asambleas para constituir los comités seccionales están sirviendo para apuntalar su proyecto y reforzar la percepción de que hasta ahora es la mejor posicionada rumbo a los comicios del 2027.

 

El que haya muchos aspirantes lorenistas en busca de la candidatura del partido guinda al gobierno estatal está pulverizando el respaldo de ese grupo, pues lejos de unirse en una o dos propuestas para concentrar su fuerza, se están dispersando y generando un desgaste entre sus seguidores que sólo está beneficiando a su principal rival Ana Lilia Rivera.

 

En un reciente estudio de opinión realizado por una empresa poblana el cual entrevistó a las personas seleccionados en el muestreo aleatorio y probabilístico que se hizo de las secciones electorales de la entidad, a los sujetos se les preguntó qué tan de acuerdo estaban o no en que el próximo gobernador o gobernadora de Tlaxcala fuera afín a los intereses de la actual mandataria Cuéllar, arrojando un contundente desacuerdo que acumuló el 74 por ciento de las respuestas.

 

Respecto a la interrogante de qué tan seguro estaban de votar por Morena como lo expresaron, el 30 por ciento dijo que si mantendría su sufragio por ese partido pese al nombre del candidato o la candidata, pero un 36 por ciento de los entrevistados mencionó que podría considerar otra opción política dependiendo de quién fuera el abanderado o abanderada a la gubernatura de Tlaxcala.

 

Los anteriores datos dejan entrever que un sector representativo de los tlaxcaltecas no está contento con la actual administración y que no vería con buenos ojos que el próximo candidato o candidata de Morena tuviera una cercanía con Lorena Cuéllar.

 

El tiempo sigue avanzando y los lorenistas se deberían preguntar si les conviene seguir desunidos y pulverizando su fuerza o si ya es momento de sumarse y apoyar una o dos propuestas de su grupo que realmente le pueda competir a la senadora Rivera, sobre todo porque los próximos meses serán determinantes para conocer quiénes tendrán posibilidades reales de obtener la nominación oficial del partido guinda.

 

Y un factor que también empezará a cobrar relevancia e importancia en Morena, será el asunto de la corrupción y los excesos, pues aunque usted no lo crea los escándalos en los que se han visto algunos legisladores y dirigentes de partido por sus viajes, casas, automóviles de lujo, gastos ostentosos y el uso de ropa y accesorios de marcas finas ya están afectado la imagen del partido ante los ciudadanos, quienes dudan que los militantes del partido que fundó AMLO sean austeros como lo presumen y pregonan.

 

Hay que tener presente que Tlaxcala forma parte de los gobiernos morenistas que han sido cuestionados por sus supuestos excesos, específicamente por el caso de la compra de diez camionetas de lujo blindadas para el uso de la mandataria y uno que otro consentido funcionario estatal.

 

El pueblo es sabio y en Tlaxcala ya lo ha demostrado en más de una ocasión, porque sabe premiar, pero también castigar.

 

Veremos qué pasa.

*********************************************************************************