La desfachatez del mediocre e ineficiente secretario de Seguridad Ciudadana de Tlaxcala, Alberto Perea Marrufo, es insultante para los tlaxcaltecas.

 

 

Mire que presumir supuestos logros y cifras que sólo él ve como halagadoras y lamentar que los ciudadanos y las ciudadanas no las perciban es una desvergüenza, porque el capitán de la Marina se equivoca si piensa que los tlaxcaltecas nos debemos acostumbrar a los ataques armados, a las ejecuciones, a los robos violentos, a los feminicidios, a las violaciones, al imparable narcomenudeo, a la presencia de comandos y a otros delitos, pues diga lo que diga es una realidad que los criminales han ganado presencia y éstos tienen sometida a la entidad.

 

Perea Marrufo está lejos de ser un hombre de principios, de honor y valentía, porque sus declaraciones lo dibujan como un ser insensible, incapaz, torpe, miserable e ignorante que demuestra su desapego a los tlaxcaltecas y al gobierno que le dio la oportunidad de escalar en su intrascendente carrera.

 

Sostener que su estrategia no ha fallado y que las estadísticas revelan avances es una burla, pero sobre todo para las familias que han perdido a un ser querido o por aquellos que han sido víctimas de los delincuentes que, como se ha visto en los últimos días, pueden ejecutar, atentar contra la vida y robar impunemente sin que se preocupen de ser detenidos por la ineficiente policía estatal que sólo aparece en intentos de linchamientos o para tratar de intimidar a manifestantes.

 

De qué sirve que la mandataria Lorena Cuéllar Cisneros se esfuerce por traer actividades deportivas relevantes como la Olimpiada Nacional Conade 2025, si no se percibe un estrategia efectiva para reforzar la seguridad en la entidad.

 

En pocas palabras, los ciudadanos tlaxcaltecas están más preocupados por la inseguridad que en disfrutar y apoyar el desarrollo de las diferentes justas deportivas que se llevarán a cabo en los próximos días.

 

Mediáticamente los tlaxcaltecas hablan de los asaltos, los asesinatos y los ataques armados y muy pocos tienen en el radar la Olimpiada Nacional Conade 2025, lo cual en gran medida se debe a que el mencionado funcionario no hace bien su trabajo.

 

Y me explico, mientras en la mañana de ayer se cometían varios delitos, el torpe Alberto Perea que debería estar concentrado en la seguridad, decidió salir de su ratonera y acudir al Congreso del Estado para tratar de presumir su pésimo trabajo y anunciar la implementación de acciones interinstitucionales en escuelas para frenar el consumo de estupefacientes.

 

Los tlaxcaltecas queremos a un funcionario que dé resultados, que ande en la calle y en los municipios, porque dígame para qué sirve un secretario de Seguridad Ciudadana que se la pasa encerrado en su oficina escuchando los reportes de delitos sin hacer nada o montar un verdadero operativo que deje por lo menos un detenido.

 

Creo que la diputada del PRD, Blanca Águila Lima, tiene una lectura correcta del sentimiento de los habitantes de la entidad al sostener en la tribuna del Congreso del Estado que la seguridad en Tlaxcala está fuera de control.

 

La legisladora nuevamente lamentó el trabajo y la irresponsabilidad del secretario de Gobierno, Luis Antonio Ramírez Hernández y del titular de la Secretaría de Seguridad Ciudadana, Alberto Perea Marrufo, pues no hacen nada para atender y resolver el grave problema de la inseguridad.

 

La situación actual refleja no solo una falta de resultados, sino una alarmante indiferencia de quienes están obligados a garantizar la paz, sostuvo la ex priista que no ha dejado de lanzar críticas por el tema.

 

Me queda claro que Blanca Águila si recorre el estado y que tiene contacto con los ciudadanos, lo cual no pasa con Perea Marrufo que sólo ve las cifras alegres y se olvida del pueblo, ese que dice cuidar y proteger.

 

Lamentable, pero es lo que hay.

 

*************************************************************************