Alberto Perea Marrufo no puede seguir acumulando víctimas fatales de linchamientos.

 

 

El secretario de Seguridad Ciudadana de Tlaxcala ya ha demostrado una y otra vez que no puede proteger ni a sus elementos y menos a los habitantes de la entidad.

 

El protocolo para evitar linchamientos es un fracaso y un monumento a la ineptitud.

 

Ayer se registró el primer linchamiento del presente año. La víctima es un presunto criminal que habría raptado y abusado de una menor de 10 años de edad en la comunidad de San Miguel Xochitecatitla del municipio de Nativitas.

 

Hay que recordar en abril del 2024 se consumó el asesinato de dos policías estatales a manos de habitantes de Zacatelco, sólo porque intervinieron para detener a una banda criminal que operaba en ese municipio.

 

El número exacto de linchamientos en lo que va de la actual administración estatal se desconoce, pero según varias fuentes se estaría hablando de entre 8 y 10 casos.

 

En un año y ocho meses que Alberto Perea Marrufo lleva como responsable de la ineficiente Secretaría de Seguridad Ciudadana se han perpetrado dos linchamientos con tres víctimas fatales. El primero en abril del año pasado en Zacatelco y el de ayer cometido en Nativitas.

 

El informe “Atrocidades y eventos de alto impacto” de la organización Causa Común refiere que de enero a septiembre de 2023, ocurrieron 23 trifulcas de habitantes tlaxcaltecas que intentaron acabar con la vida de una persona.

 

El protocolo para evitar linchamientos en letra muerta, porque en los hechos no se aplica por omisión, dejadez o ignorancia del secretario de Seguridad Ciudadana.

 

Lo que sucedió ayer en la mañana resulta grave y preocupante. Grave porque hay abusadores sexuales de menores de edad que se mueven y que aprovechan cualquier descuido para atentar contra la dignidad de las niñas y preocupante porque una vez más quedó evidenciado el pésimo trabajo y coordinación en materia de seguridad.

 

Cuántos minutos pasaron entre que se reportó el rapto de la niña y en que los ciudadanos de Nativitas pudieron ubicar al presunto criminal para lincharlo.

 

Por qué no se puso en marcha un operativo para prevenir el linchamiento, cuando era obvio que los habitantes de la comunidad de San Miguel Xochitecatitla estaban enardecidos y actuarían violentamente sí ubicaban al presunto responsable del robo de la menor de edad, tal y como pasó.

 

Por qué no hubo ningún intento de la policía municipal por salvar la vida del presunto agresor sexual y criminal.

 

Hasta donde se sabe, la hermana de la víctima y que presenció el rapto a pocos metros de llegaran a su escuela, alertó a los policías de Nativitas del hecho porque se encontraban dirigiendo el tráfico vehicular a las puertas de la institución educativa, es decir, las fuerzas del orden fueron puestas en alerta casi al momento en que pasó el ilícito.

 

El personal de la escuela primaria también intervino y de inmediato dio aviso a las autoridades estatales que respaldaron que los habitantes cerraran los accesos y salidas de esa comunidad.

 

Sin embargo y lamentablemente, el criminal tuvo tiempo necesario para abusar de la menor, pero después de varios minutos fue detectado y detenido. La víctima fue auxiliada y trasladada a un hospital, donde se habría confirmado que fue agredida.

 

El presunto criminal que fue linchado respondía al nombre de Rodrigo N. y al parecer era originario del municipio de Panotla.

 

Hay muchas preguntas y no hay ninguna respuesta de las autoridades estatales y menos del irresponsable Alberto Perea.

 

Después de esta terrible omisión, negligencia e ineficiencia del funcionario estatal habrá diputados y diputadas locales que lo sigan protegiendo para que no comparezca y explique por qué ocurren hechos tan lamentables como el de ayer.

 

Qué dirán las autoridades y los legisladores a la familia de la menor que fue agredida.

 

La renuncia de Perea Marrufo es obligada.

 

O será necesario que haya más raptos y violaciones de menores de edad y linchamientos para que el capitán de La Marina deje de jugar al policía.

 

Es pregunta.

 

Ya llegó el reemplazo de Anet

 

Hasta ayer se supo que será René Suárez Suárez el que asumirá el control de la poderosa Dirección de Administración y Finanzas de la Secretaría de Educación Pública del Estado (SEPE) y de la Unidad de Servicios Educativos de Tlaxcala (USET).

 

Del nuevo responsable no se sabe mucho, sólo que antes de ocupar este cargo se venía desempeñando en la misma posición pero en el Colegio de Bachilleres de Tlaxcala.

 

Y por lo que respecta a la engreída Anet Popocatl Sandoval, ahijada de la gobernadora Lorena Cuéllar Cisneros, ésta se volverá a hacer cargo de las finanzas de la dirigencia estatal del partido Morena que está bajo la “operadora estrella” e “influencer” Marcela González Castillo que utiliza sus redes para promover una pizzería, para dar tips de qué utilizar y cómo quitarse el maquillaje antes de ir a dormir o para celebrar el día del taco, lo cual resultó raro porque dicen que ella es vegetariana y no come carne.

 

Hasta aquí mi reporte.

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