Una vez que los diputados y las diputadas federales de Morena pusieron el ejemplo al dar impunidad a un famoso legislador de los suyos, Cuauhtémoc Blanco Bravo, que fue acusado por su media hermana de un intento de violación durante el 2024, habrá que ver si en Tlaxcala las autoridades del partido guinda replican esa conducta y protegen al regidor capitalino, Alejandro Alonso Herrera Lumbreras, que fue señalado de golpear y privar de su libertad a su esposa.

 

 

Los legisladores y las legisladoras morenistas desecharon el pasado martes la solicitud de desafuero contra el ex futbolista y ex gobernador de Morelos, quien sigue gozando del fuero constitucional, lo que le permite evadir la ley y no enfrentar la denuncia que investiga la Fiscalía General del Estado de Morelos.

 

La actitud de los legisladores de Morena ha generado severas críticas para ese partido en el poder que optó, para sorpresa de muchos, defender a un presunto violentador de mujeres.

 

Y si bien a nivel nacional los morenistas ya quedaron mal aunque digan lo contrario, en Tlaxcala están a punto de perder también credibilidad por un hecho ocurrido hace 15 días y que por alguna extraña razón el caso no ha avanzado y se ha venido diluyendo conforme pasan los días.

 

El silencio de los involucrados es incomprensible, es decir, el regidor, la esposa, la amiga y activista de la víctima y de los familiares, incluidas las propias autoridades que en teoría investigan el caso y que prometieron a través de un comunicado oficial publicado el 14 de marzo (https://www.e-tlaxcala.mx/nota/2025-03-14/seguridad/inicio-fiscalia-general-de-justicia-de-tlaxcala-investigacion-contra ) que llegarían hasta las últimas consecuencias.

 

Hasta ahora la Fiscalía Especializada en la Investigación de Delitos en materia de Violencia de Género no ha dicho nada, pese a que según la víctima y su aguerrida abogada no era la primera agresión ni la primera denuncia que se presentaba contra el integrante del Cabildo capitalino, Alejandro Alonso Herrera.

 

Según abogados especialistas en esos temas, la investigación debió integrarse en menos de 15 días no sólo porque había un señalamiento directo, evidencias de la agresión y peritajes. No hay pretexto para retrasar la integración del expediente, el cual ya debió estar en manos de un juez tlaxcalteca, sin embargo eso no ha sucedido y nadie sabe los motivos y las razones.

 

Sobre todo por qué la Fiscalía cuando se lo propone y quiere puede investigar es capaz de llegar a conclusiones en 24 o 48 horas, como lo demostró en el supuesto suicidio de la empresaria Donaji M. o la identificación de los trabajadores calcinados tras una explosión en la empresa Aceros en Tlaxcala del municipio de Xaloztoc que cobró la vida de 12 personas.

 

Aunque el regidor Alejandro Alonso Herrera solicitó licencia por tiempo indefinido en el Ayuntamiento de Tlaxcala, no se tiene preciso si el Cabildo ya llamó a su suplente y si éste ya entró en funciones.

 

En lo personal creo que ya se puso en marcha la maquinaria morenista para proteger al presunto violentador de su esposa, pues no se percibe que haya un interés real y legítimo de aplicar la ley en ese caso que podría convertirse en una farsa que dejará muy mal paradas a ciertas autoridades tlaxcaltecas.

 

Al tiempo.

 

Dos versiones son la que existen

 

Resulta que el policía de Tlaxco que perdió la vida la noche del pasado domingo tuvo una oportuna intervención porque sí evitó que se cometiera un presunto secuestro en ese municipio tlaxcalteca.

 

Una versión refiere que el policía municipal andaba desarmado y que aun así se enfrentó a los delincuentes. Al tener acorralado a uno de ellos, éste accionó su pistola y lesionó al uniformado que finalmente perdió la vida.

 

La otra versión es que el elemento logró capturar a uno de los jóvenes que huyó y accionó su arma de fuego, pero al momento de intentar poner las esposas al detenido, éste forcejeó y se apoderó de la pistola del policía y la disparó contra el agente que resultó gravemente herido y que minutos después perdiera la vida.

 

Como las autoridades ocultan la información, es común que existan rumores y diferentes versiones de lo ocurrido.

 

Resultaría grave que se confirmara que el policía municipal de Tlaxco estaba desarmado, pero también preocuparía que se comprobara la segunda versión en el sentido de que fue desarmado por el joven delincuente, porque evidenciaría que en la entidad hay pocos policías y que éstos no están debidamente capacitados para ejercer su actividad.

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