La tolerancia y la enorme paciencia que ha existido para no poner en marcha los procesos penales contra algunos ex presidentes municipales acusados de malversar recursos públicos podrían terminarse en los siguientes días.

 

 

Y el responsable de esa situación no es otro más que bravucón ex alcalde de Tlaltelulco, el verde ecologista Marco Antonio Pluma Meléndez, quien a casi seis meses de haber dejado en quiebra el ayuntamiento que mal gobernó, no encuentra la forma de justificar más de 70 millones de pesos que se encuentran observados por las autoridades fiscalizadoras.

 

Desde mayo del año pasado en que se echó a andar la maquinaria del Estado para castigar al rebelde y soberbio edil de Zacatelco, Hildeberto Pérez Álvarez, mismo que fue acusado de malversar casi 10 millones de pesos, por los cuales enfrentó un proceso penal en la cárcel que terminó con una sentencia de 6 meses de prisión y el reintegro de 2.3 millones de pesos al ayuntamiento, ningún otro ex alcalde ha sido molestado pese a que una decena enfrenta graves señalamientos de corrupción y observaciones millonarias por parte del Órgano de Fiscalización Superior.

 

Sencillamente el trabajo que venía haciendo la encargada de Fiscalía Especializada en Combate a la Corrupción (FECC), Adriana Delgado Bolaños, se paró y todos los expedientes entraron a una zona de “stand-by”, aun cuando hace dos semanas se designó a Gustavo Tlatzimatzi Flores como nuevo encargado de esa importante área de la Fiscalía General de Justicia de Tlaxcala.

 

Pero lo anterior quizá cambie tras la actitud porril y gandalla que mostró el ex presidente municipal de Tlaltelulco, Marco Antonio Pluma, quien arbitrariamente se empezó a subir a algunos postes ubicados en el Barrio de San Nicolás Tochapa para “arreglar” el alumbrado público y de paso pedir a los vecinos que firmaran un documento con fecha retroactiva, con la clara intención de tratar de solventar una observación y un gasto que se encuentra ya considerado como probable daño patrimonial.

 

Se dice que personal de la Dirección de Obras Públicas del ayuntamiento que en la actualidad es gobernado por Rocío Meléndez Pluma intentó frenar esa irregularidad, lo que desató la ira del verde ecologista que acompañado de su hermano y otras 30 personas irrumpieron en las oficinas públicas para agredir al funcionario y otros empleados municipales.

 

Hay videos, fotografías y testimonios de empleados y ciudadanos que documentan la violencia de Pluma Meléndez. Los elementos de la policía municipal fueron unos espectadores más y dejaron que los agresores, incluido el ex edil, hicieran su relajo y huyeran impunemente de las instalaciones del ayuntamiento.

 

De acuerdo con la información disponible, el ayuntamiento de Tlaltelulco y el funcionario agredido presentaron las denuncias correspondientes, por lo que ahora la Fiscalía General de Justicia de Tlaxcala tendrá otros elementos más para proceder contra el barbaján ex presidente municipal.

 

Anoche trascendió que en la Secretaría de Gobierno se discutía la conveniencia o no de activar las denuncias por desvíos millonarios que enfrenta Marco Antonio Pluma, ya que con su actitud no sólo quebrantó la gobernabilidad de Tlaltelulco, sino que también desafío a las autoridades estatales al querer evidenciar debilidad y miedo para proceder en su contra.

 

Pluma Meléndez se equivocó y su arrebato de violencia y altanería le puede salir muy caro, sino que le pregunte al ex presidente municipal de Zacatelco que retó y desobedeció al secretario de Gobierno, Luis Antonio Ramírez Hernández, cómo terminó en la cárcel.

 

Los siguientes días serán claves para saber si continuará la impunidad y la tolerancia o si se opta por aplicar la ley.

 

**********************************************************************************