Muy mal quedó la actual legislatura que prácticamente se decantó por dejar a los próximos diputados y diputadas locales la tan cacareada austeridad que pregonan los morenistas, la cual es muy selectiva y real cuando les conviene.

El lunes en una sesión extraordinaria, los legisladores aprobaron varias reformas a la Constitución del estado entre las que destaca la modificación al artículo 54, fracción XIII, donde se estableció que el gasto anual del Congreso local no podrá exceder el 0.70 por ciento del Presupuesto de Egresos de la entidad, medida que se aplicará para evitar el oneroso desembolso que implican los 25 diputados y el personal que labora en ese poder.
Con los cambios avalados, también se fijaron los límites constitucionales a las remuneraciones y prestaciones de los altos mandos del Instituto Tlaxcalteca de Elecciones (ITE) y del Tribunal Electoral de Tlaxcala (TET).
Nadie podrá ganar más que la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, y de paso quedó prohibió la contratación seguros de gastos médicos mayores, seguros de vida, seguros de separación individualizada, cajas de ahorro, regímenes especiales de retiro o cualquier otra prestación que no esté expresamente prevista en la ley.
Lo bueno es que dichos cambios se deberán aplicar a partir del siguiente ejercicio fiscal tanto en el ITE como en el TEE, sin embargo los diputados que aprobaron dichas reformas optaron por favorecerse y dejar que la austeridad que avalaron se aplique al inicio de la LXVI Legislatura que comenzará funciones a partir del 29 de agosto de 2027.
Los diputados y diputadas tlaxcaltecas si bien legislaron para hacer realidad la austeridad, también es evidente que avalaron cambios a modo para sacar ventajas para los actuales integrantes de la legislatura, ya que de enero a agosto del siguiente año manejará más de 335 millones de pesos con los cuales podrán mantener sus actuales excesos, comodidades y lujos.
El problema o lo complicado será para los legisladores que entren en funciones a finales de agosto del 2027, porque a ellos sí se les pedirá que se aprieten el cinturón. De los 41 millones que se ejercen actualmente por mes en el Congreso del Estado pasarán a disponer de 17.5 millones, es decir, muchos apoyos que se entregan a los actuales diputados desaparecerán como el excesivo gasto en gasolina, así como los recursos para gestión social y otros más.
Si tan comprometidos están con la austeridad los actuales diputados y diputadas tlaxcaltecas, entonces porque no dieron el ejemplo y empezaron a operar con un presupuesto ajustado, tal y como lo hará la siguiente legislatura.
Su actitud y proceder los deja muy mal parados ante la opinión pública y tarde o temprano enfrentarán las consecuencias de su amañada decisión.
Si algo ha quedado claro en los últimos años, es que en la actual administración estatal y en las últimas dos legislaturas la austeridad se quedó sólo en los discursos, porque en los hechos se pueden observar excesos como el gasto millonario para adquirir once camionetas de lujo blindadas y la buena vida que se dieron y se dan los 25 legisladores que despachan desde el Congreso del Estado.
Un ejemplo más de la aparente austeridad, para no ir tan lejos, es lo que se observó ayer durante el homenaje al ex gobernador Alfonso Sánchez Anaya, pues no sólo se obligó a las dependencias y organismos de la administración estatal a enviar una corona de flores, sino que se ordenó a movilizar a personal directivo para llenar las sillas instaladas al interior del Palacio de Gobierno y a las afueras del inmueble donde se colocaron dos pantallas para ver el acto oficial.
En este homenaje póstumo sí se vio el poder del dinero público, pero no así en el que se realizó en septiembre del 2023 para el ex mandatario priista Tulio Hernández Gómez que fue mucho más sencillo.
No cabe duda que para algunos sí hay recursos públicos y para otros no.
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