La división y polarización que existe en Morena, provocadas por la fuerte disputa que hay por la candidatura al gobierno de Tlaxcala ya tuvo efectos y seguramente pronto tendrá consecuencias.

El pasado sábado la presidenta nacional de Morena, Ariadna Montiel Reyes, tenía previsto llevar a cabo una gira de trabajo por Tlaxcala. Entre los objetivos de la visita estaba revisar el trabajo de los coordinadores operativos territoriales y el de la coordinadora estatal de las estructuras electorales del partido a cargo de Azalia Cortés García.
Dicen que en su agenda Montiel Reyes nunca consideró una reunión de trabajo con la aprendiz de política, Jaina Daniela Flores Meneses, encargada del Comité Ejecutivo Estatal de Morena, que en los pocos días que lleva como dirigente sólo ha demostrado que es buena para cobrar su abultado sueldo, repartir el periódico Regeneración y hacer unos videos chafas para las redes sociales disque para promocionar al instituto que representa.
De acuerdo con fuentes cercanas a la dirigencia del partido, Azalia Cortés, designada como vínculo directo entre el Comité Ejecutivo Estatal y el Comité Ejecutivo Nacional de Morena sostendría una reunión con Ariadna Montiel, misma que se canceló luego del reporte que la ex funcionaria federal recibió sobre la creciente polarización entre los grupos que están peleando la candidatura al gobierno de la entidad.
Como se sabe, la líder nacional de Morena realizó el pasado viernes una visita al vecino estado de Puebla, donde constató que el partido fundado por AMLO también enfrenta divisiones y una creciente disputa por el poder y las candidaturas rumbo a los comicios del próximo año.
En aquella entidad Montiel Reyes llegó para presentar a su nuevo delegado Uriel Figueroa Blázquez y para aclarar que los probables cambios en la dirigencia estatal serían una decisión exclusiva del CEN y no del gobernador poblano Alejandro Armenta Mier.
Cuentan que la estancia de la ex secretaria de Bienestar federal por territorio poblano no fue tan grata, porque hubo reclamos y evidentes muestra de división entre los grupos que conforman el partido guinda, razón por la cual al enterarse que en Tlaxcala los ánimos se encuentran encendidos y más beligerantes optó por posponer su gira por la entidad.
En Tlaxcala el grupo de la gobernadora Lorena Cuéllar Cisneros no sólo controla la dirigencia estatal de Morena, sino que busca imponer como candidato a la gubernatura al ex alcalde capitalino Alfonso Sánchez García, situaciones que tiene muy molesto al equipo de la senadora con licencia Ana Lilia Rivera Rivera, quien también busca quedarse con la nominación oficial del partido al mencionado cargo.
Los riveristas han denunciado que el Comité Ejecutivo Estatal opera a favor de Sánchez García y que nunca ha generado las condiciones de equidad durante el proceso interno que por muchos meses estuvo controlado por Marcela González Castillo, esposa del ex edil.
Además, han documentado la abierta intervención de la mandataria Cuéllar en la vida del partido con los trabajadores de su administración que llevan a cabo un abierto proselitismo a favor de Alfonso Sánchez, lo cual está dañando la imagen de Morena porque réplica lo que hacía el PRI cuando detentó el poder.
Por lo que respecta a las tendencias de los once aspirantes registrados para buscar la coordinación estatal de defensa de la cuarta transformación, los números se mantienen sin cambios, es decir, Ana Lilia Rivera sigue encabezando las preferencias y en segundo lugar se ubica Alfonso Sánchez.
Los demás contendientes se encuentran muy rezagados. En lo que toca a mujeres, Ana Lilia Rivera no tiene competencia, pues la diputada federal del PT, Irma Garay Loredo, apenas si logra un 3.7 por ciento de simpatías.
Por lo que corresponde a varones, Alfonso Sánchez sigue en el número uno de las preferencias, pero el alcalde de Huamantla, Salvador Santos Cedillo, ha empezado a registrar un crecimiento, al igual que el diputado federal con licencia, Raymundo Vázquez Conchas, quien ha optado por trabajar a ras de tierra.
En Morena no hay reglas ni certidumbre de que al final se respetarán los resultados de las supuestas encuestas que se levanten para designar al coordinador de defensa y virtual candidato a la gubernatura, pues el proceso interno del partido está siendo totalmente desaseado y no hay ninguna autoridad partidista que esté trabajando y procurando la unidad, de ahí que la fractura será inminente.
O usted qué piensa
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