El engaño de Morena fue burdo porque las cosas siguen igual.

Sus acciones aprobadas el pasado 7 de marzo en el Consejo Nacional para disque poner orden en sus procesos internos encaminados a elegir candidatos a gobernador, diputados federales y locales y presidentes municipales, resultó en Tlaxcala una burla y una comedia barata.

 

 

Aunque se establecieron lineamientos, en los hechos nadie los acata y menos los respeta, bajo el infantil e inmaduro argumento de que mientras no se publique la convocatoria, se vale seguir violando la ley con el aval y protección de las sumisas y alineadas autoridades electorales representadas por el INE y el ITE.

 

Por ejemplo, el delfín de la gobernadora, Lorena Cuéllar Cisneros, el alcalde capitalino, Alfonso Sánchez García, mantiene su presencia en actos oficiales ajenos a su jurisdicción y quehacer, en donde sin ningún rubor se sugiere por la jefa política la continuidad.

 

También se observan las brigadas de funcionarios y empleados estatales y municipales en labores de promoción del hijo del ex gobernador Alfonso Sánchez Anaya como pasó este fin de semana en Nativitas y Apizaco, así como la distribución de propaganda y el arreglo de bardas en donde se ha borrado los apellidos del lorenista para sólo dejar el nombre y así, según ellos, evitar que la autoridad electoral los sancione porque Alfonso hay muchos.

 

Morena lejos de evidenciar fortaleza, liderazgo y respeto a la ley, se está mostrando como el nuevo PRI que recurre a todas las trampas y artimañas para conservar el poder.

 

Su fuerza está en entredicho y su pantomima de que escucha y hace caso a los ciudadanos y a las ciudadanas se le está cayendo, porque está ignorando las señales que recibe para seguir con la burda estrategia que busca imponer candidatos del actual grupo en el poder y no del pueblo como se ofreció.

 

Hoy no existe ninguna duda de que Lorena Cuéllar pretende heredar el poder a Alfonso Sánchez y que a esa estrategia ya se sumó como aliado Oscar Flores Jiménez, actual secretario de Finanzas en el Estado de México, para vender la idea de que la disputa por la candidatura de Morena es entre varones y no entre el alcalde capitalino y la senadora Ana Lilia Rivera Rivera, quien termina marzo como la aspirante de Morena que encabeza las preferencias.

 

Los resultados de las encuestas que se han levantado en el presente mes pronto se conocerán y se verá si los números se han movido o si se mantienen con la misma tendencia que se registró desde hace ya varios meses atrás.

 

A la par de que los lorenistas operan para impulsar al delfín Alfonso Sánchez, la estructura gubernamental también está moviéndose para dejar aspirantes en ciertas posiciones que resultan de interés para el actual grupo que ejerce el mando en la entidad.

 

Por ejemplo, para la capital de Tlaxcala la instrucción es impulsar la imagen de Mariana Espinosa de los Monteros Cuéllar, hija de la mandataria tlaxcalteca, también se incluye en ese proceso a David Guerrero Tapia, secretario de Ordenamiento Territorial y Vivienda, quien es un personaje muy cercano al círculo de la familia Cuéllar Cisneros.

 

A las candidaturas a las diputaciones federales anote a Gelacio Montiel Fuentes por el distrito electoral uno con cabecera en Apizaco y a Rubén Terán Águila para el distrito electoral dos con cabecera en Tlaxcala, siendo así de los pocos funcionarios lorenistas (el primero es Secretario Particular de la Gobernadora y el segundo Consejero Jurídico) que son considerados para seguir su carrera política.

 

A la presidencia municipal de Apizaco los lorenistas están trabajando para consolidar la presencia de la actual diputada local, la morenista Lorena Ruiz García.

 

Se habla que existe una lista de los aspirantes lorenistas con posibilidades de aparecer en las boletas electorales del 2027, sin embargo hasta ahora son pocos los nombres que se han filtrado, de ahí que es cuestión de tiempo para que se conozcan.

 

El ambiente electoral cada vez se calienta más en Tlaxcala.

 

Morena difícilmente terminará unido cuando concluyan sus procesos internos para elegir candidatos. Podrá presumir mediáticamente que no hubo fracturas, pero en los hechos estará dividido y nuevamente alimentará con aspirantes ganadores a otros partidos que sólo los cacharán a los inconformes para ganar en las elecciones del 2027, tal y como ha pasado en otras ocasiones.

 

Un dato que debería preocupar a los morenistas, es que enfrentará una competencia real en por lo menos en cinco estados donde se renovará la gubernatura, evidenciando que ya no es invencible y que la oposición sí le puede arrebatar el triunfo en San Luis Potosí, Nuevo León, Chihuahua, Querétaro y Aguascalientes .

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