El proceso de Morena para elegir a los 17 coordinadores estatales de los Comités de Defensa de la Cuarta Transformación rumbo al proceso electoral de 2027, mismos que terminarán convertidos en los candidatos oficiales a ese número de gubernaturas en el país está pensado con cierta alevosía y ventaja.

 

 

Resulta que de acuerdo con los resolutivos del Consejo Nacional de Morena que se dieron a conocer el pasado sábado, el 22 de junio quedarán seleccionados esos coordinadores, mismos que podrían ser exclusivamente militantes de ese partido si es que los aliados como el PT y el PVEM terminan rechazando la reforma electoral que el pasado 2 de marzo presentó la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo.

 

De acuerdo con la iniciativa presidencial para cambiar la Constitución y la ley electoral, el plazo para aprobar vence el 15 de mayo, es decir, 38 días antes de que se cumpla la fecha límite para revelar los nombres de los aspirantes a gobernador de 17 entidades del país.

 

Si el PT y el PVEM desean una candidatura a una gubernatura seguramente tendrán que avalar y aprobar la reforma electoral a fin de garantizar su alianza con Morena, pero si no logran acuerdos lo más probable es que opten por ir con candidatos propios, lo cual se podría replicar en los comicios para diputados federales, locales y presidentes municipales.

 

Las dirigencias del PT y del Verde Ecologista han declarado que son respetuosas del proceso interno de Morena, pero que sus miembros se abstendrán de participar porque los tiempos electorales de sus respectivas fuerzas políticas son diferentes.

 

En caso de que se concrete la ruptura, Morena estará en condiciones de elegir el próximo 3 de agosto a sus tres coordinadores distritales federales de los Comités de Defensa de la Cuarta Transformación en Tlaxcala, situación que dejaría al PT sin dos candidaturas a diputados federales como las que actualmente detenta.

 

Y el PVEM perdería la posibilidad de impulsar a un abanderado a legislador federal. En los comicios del 2024 logró una posición que quedó en manos de Raymundo Vázquez Conchas, quien ganó las votaciones, pero al final terminó registrándose en la bancada del partido guinda.

 

Si no hay alianza, por primera vez Morena estaría en condiciones de registrar tres candidatos a diputados federales en Tlaxcala, mismos que deberán mostrar músculo y liderazgo para ganar los comicios del 2027 a fin de impedir que sus lugares sean ocupados por abanderados del PT o del PVEM o por un adversario identificado con la oposición como podría ser el PAN o el PRI.

 

Posteriormente, el 21 de septiembre el partido guinda dará a conocer los nombres de los coordinadores municipales de los Comités de Defensa de la Cuarta Transformación, es decir, los virtuales aspirantes a los 60 ayuntamientos de Tlaxcala.

 

Si no hay una coalición parcial como ha sucedido últimamente en el estado, Morena competiría sólo y buscaría quedarse con la mayoría de los ayuntamientos, una meta que se antoja complicada porque en las últimas dos elecciones sólo ha triunfado por sí mismo en una veintena de municipios.

 

Como lo anterior pudiera replicarse en los coordinadores distritales locales de los Comités de Defensa de la Cuarta Transformación, mismos que serán designados a más tardar el 8 de noviembre y que también serán considerados como los inminentes abanderados a legisladores por Tlaxcala, Morena estaría en condiciones de perder el control del Congreso del Estado si es que los petistas y ecologistas deciden terminan la alianza con el partido fundado por AMLO.

 

Los plazos y tiempos fatales ya se conocen, pero aún falta ver si se concretan las negociaciones que pueden amarrar o terminar con las coaliciones, de ahí que no se descarta que cada partido opte por ir sólo a las elecciones del 2027.

 

Si para la elección del futuro candidato de Morena a gobernador de la entidad existen muchas dudas e incertidumbre, imagínese cómo estarán las cosas para los que aspiran a una diputación federal o local y para una presidencia municipal.

 

Y más cuando dichos procesos estarán bajo el control de la Comisión Nacional de Elecciones, misma que impedirá favoritismo o recomendaciones para ciertos militantes tlaxcaltecas que por ser cercanos al actual grupo en el poder sienten que tienen asegurada su nominación.

 

El escenario es complicado.

************************************************************