El comportamiento narcisista de la bailadora e insensible gobernadora de Tlaxcala, Lorena Cuéllar Cisneros, raya no sólo en lo enfermizo y lo estúpido, sino que dibuja a una mujer vanidosa sumergida en la mediocridad, comprobada con el rotundo fracaso que está teniendo como mandataria.

Los problemas que enfrenta el estado como la inseguridad, la falta de medicinas, la escasez de fuentes de empleo y el mínimo desarrollo económico y otros pueden esperar, porque desde que la señora Cuéllar asumió el poder lo importante son las cirugías estéticas, las fiestas de lujo, los viajes al extranjero, el uso personal de los helicópteros, las camionetas blindadas y los negocios con los familiares y los amigos.
El oneroso festejo del onomástico de la gobernadora Lorena Cuéllar implicó dos días, en donde no se reparó en tirar recursos públicos para adular y consentir a la política morenista de apariencia, ya que no oculta ni disimula su corazón y chip priista que la llevan a comportarse como la mafia en el poder.
El pasado viernes empezó la celebración. La reina de “lorelandia” suspendió sus actividades públicas para dar paso a encuentros privados y de paso supervisar los outfits a usar (uno rosa, uno rojo y uno verde), la carpa, los alimentos, los grupos musicales y las bebidas que serían repartidas a los cerca de mil 500 invitados, sin importar que unos fueran voluntariamente o que a otros más se les haya obligado a ir y cooperar para un regalo digno para la ilustre gobernadora de Tlaxcala, lo cual el vocero Antonio Martínez Velázquez lo sabe, pero como suele mentir lo negará como ya es su costumbre.
El penúltimo cumpleaños que celebró Cuéllar Cisneros con cargo al erario fue diferente. Para empezar ya no llegó la misma cantidad de servidores públicos que en años anteriores. Tampoco se vio la misma cantidad de regalos de Cartier, Louis Vuitton, Prada y de otras marcas exclusivas, algo que las hijas de la mandataria tlaxcalteca Mariana y Fernanda Espinosa de los Monteros Cuéllar lo percibieron y no dudaron en lamentar porque, según ellas, lo que abundaban eran simples ramos de flores que se acumularon por montones.
La mandataria que en campaña por la gubernatura se comprometió a transformar y a devolver al pueblo la Casa de Gobierno, falló e incumplió porque ese inmueble hoy es utilizado como un lujoso salón de fiestas privadas.
El pasado sábado recibió a los burócratas de todas las dependencias estatales que fueron enlistados y que eran encabezados por sus respectivos titulares. Los que tuvieron suerte pudieron degustar unos tlacoyos fríos con escaso queso y unas pobres hamburguesas que según los asistentes estaban horribles.
La presencia de grupos musicales fue variada, desde un mariachi, conjunto norteño y banda, hasta un grupo de marimba que fueron los encargados de ambientar la fiesta para que Lorena Cuéllar sacara sus pasos prohibidos y luciera sus diferentes outfits que le permitieran presumir la última liposucción que, según cuentan, se habría hecho al igual que su divorciada hija Fernanda, quienes por arte de magia dejaron de verse llenitas para mostrar una nueva figura a fin de cerrar la administración de manera espectacular.
Al convite no sólo llegaron funcionarios estatales, sino también acudió Carlos Luna Vázquez, delegado federal de Programas para el Bienestar en Tlaxcala y la engreída Josefina Rodríguez Zamora, secretaria de Turismo del gobierno de Claudia Sheinbaum Pardo, quien fue presentada como si se tratara de una «rock star».
El festejo fue lo único destacado y relevante del pasado fin de semana. A la soberbia gobernadora Lorena Cuéllar muy poco le importó que una pareja de poblanos hayan sido secuestrados en Tlaxcala y cuyos cuerpos hubieran aparecido el fin de semana en una comunidad de Chignahuapan, Puebla que limita con el municipio de Tlaxco.
Tampoco le mereció alguna preocupación que en Papalotla hayan incendiado un automóvil, donde en su interior se encontraba una persona asesinada.
Y prueba de ello es que se le observó bailando y disfrutando en su lujosa fiesta que fue pagada con recursos públicos, la cual forma parte de una larga lista de pachangas que los tlaxcaltecas han financiado en los últimos años.
Pronto le daré detalles de esas verbenas que en ocasiones terminan en francachelas para que tenga una idea de cuántos fondos del erario del pueblo se han utilizado para alimentar el ego, la vanidad y las payasadas de la gobernadora.
*************************************
Post Views: 6.729