Un velo de misterio envuelve varios despidos y reacomodos de directivos que en los últimos días se han registrado en la administración lorenista, donde se habla de corrupción y otras anomalías que, si bien son expuestas ante las instancias correspondientes, por alguna poderosa razón éstas no sólo son ocultadas, sino que tampoco trascienden a sanciones.

 

 

El viernes de la semana pasada se confirmó el cese del “abogado estrella” de los funcionarios morelenses que llegaron para controlar áreas importantes del gobierno tlaxcalteca de Lorena Cuéllar Cisneros.

 

Se trata del arrogante y soberbio José Carlos León Contreri, quien se venía desempeñando como el flamante director de Vinculación y Análisis Político de la Secretaría de Gobierno a cargo de su amigo Luis Antonio Ramírez Hernández que ya confirmó la baja de su cercano colaborador, pero sin dar ninguna explicación.

 

Hasta ahora se desconoce el motivo o los motivos que derivaron en la salida de ese foráneo. Unos dicen que su despido tiene que ver con algunos excesos y probables malos manejos, pero otros comentan que León Contreri optó por renunciar ante las anomalías que se han cometido en la dependencia y en otras áreas de la administración lorenista donde se han llevado a cabo irregularidades que en breve se convertirán en serios problemas.

 

El anterior cese no es el único, ya que en otras dependencias también se han dado despidos que estarían relacionados a presuntas transas, mismas que han sido notificados y expuestas a la dócil titular de la Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno, la solapadora María Isabel Maldonado Textle, quien al cumplir su sueño de ser secretaría del gabinete de Lorena Cuéllar se ha decantado por cubrir y tolerar la podredumbre y deshonestidad de la actual administración.

 

La ex titular del Órgano de Fiscalización Superior gozaba de prestigio y buena fama pública, sin embargo le bastaron 20 meses como funcionaria consentida de la mandataria Cuéllar para demostrar que su postura de combatir la corrupción era un disfrazar y una burda simulación con la que engañó a varios.

 

Por cierto, una vez más se soltó el rumor de posibles cambios y enroques de funcionarios lorenistas. En los últimos días se ha oído con insistencia el relevo del cansado secretario particular del Despacho de la Gobernadora, Gelacio Montiel Fuentes, de quien se dice podría ser designado como rector de una Universidad.

 

También se habla de la salida del Oficial Mayor de Gobierno, Ramiro Vivanco Chedraui y del secretario de Desarrollo Económico. Ambos tienen interés de buscar un cargo de elección popular, con la salvedad que el primero sí viene trabajando para conseguir esa meta, mientras que el segundo sólo se limita a presumir que es funcionario estatal, pensando que lo anterior es suficiente para obtener el respaldo de los electores tlaxcaltecas.

 

En la reunión del pasado miércoles del gabinete de cuarta de Lorena Cuéllar trascendió que la mandataria está feliz con sus enanos y sus ineficiencias, por lo que se descartó algún movimiento de funcionarios, lo cual no se sabe si es cierto porque lo que prevalece en esta administración es la mentira y la simulación.

 

Joaquín Cisneros presentará sus memorias

 

Interesante será conocer el libro “Vivir y Servir, Memorias” del longevo político tlaxcalteca priista Joaquín Cisneros Fernández, tío de la gobernadora.

 

El evento que se realizará este jueves a las 17:30 horas en el Salón Joaquín Cisneros Molina del Recinto Ferial de Tlaxcala generó expectativas y un morbo político, sobre todo porque no se sabe si el texto incluirá algunos señalamientos sobre la derrota que sufrió ante Alfonso Sánchez Anaya, quien se le atravesó para impedir su llegada como gobernador del estado.

 

Sánchez Anaya el hoy aliado de Lorena Cuéllar, renunció en 1998 al PRI con el aval de Beatriz Paredes Rangel para competir en los comicios locales bajo el cobijo del PRD y alzarse unos meses después con el triunfo electoral, convirtiéndose en el primer mandatario de oposición de Tlaxcala, logro en donde también tuvo que ver la supuesta traición del entonces gobernador del tricolor, José Antonio Álvarez Lima, hoy flamante senador de Morena.

 

Y como se sabe, hoy la traicionera Cuéllar Cisneros pretende heredar el poder al hijo de Sánchez Anaya, Alfonso Sánchez García, presidente municipal de Tlaxcala.

 

Quién lo diría.

 

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