En los últimos días del año y en los primeros del 2026 se tratará de reforzar la idea que por cuestión de género, Morena terminará asignando la candidatura al gobierno de Tlaxcala rumbo a los comicios de 2027 a un varón.

 

 

El argumento central de esa campaña se centrará en que los dos últimos aspirantes a la gubernatura del partido guinda por la entidad, es decir, el de las elecciones del 2016 y las del 2021 que obtuvo el triunfo Morena, fueron mujeres, la fallecida Martha Palafox Gutiérrez y la actual mandataria Lorena Cuéllar Cisneros, respectivamente.

 

La intención es hacer creer al imaginario colectivo que el abanderado oficial será el actual presidente municipal de Tlaxcala, Alfonso Sánchez García, por ser el que encabeza en estos momentos las preferencias sobre los varones que aspiran a tal nominación como Oscar Flores Jiménez, secretario de Finanzas del Estado de México, Homero Meneses Hernández, titular de la Secretaría de Educación Pública en el estado, Raymundo Vázquez Conchas, diputado federal y otros más.

 

Lo malo de esa estrategia es que se basa en una manipulación de la realidad que busca confundir y hacer creer a los electores tlaxcaltecas que en la sucesión serán descartadas las mujeres, lo cual es falso porque esa idea carece de sustento político y hasta legal.

 

A los estrategas lorenistas creadores de esa próxima mentira se les olvida que Morena no está dispuesto a cometer una imposición que termine perjudicando al partido con señalamientos de cometer violencia de género contra una mujer o que ponga en riesgo su inminente triunfo en los próximos comicios.

 

Y me explico, todas las encuestas elaboradas para medir el posicionamiento ubican a la senadora morenista Ana Lilia Rivera Rivera a la cabeza de las preferencias con una diferencia importante sobre el resto de los aspirantes, de ahí que hasta ahora la dirigencia nacional del partido fundado por el ex presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, está considerando seriamente asignar la candidatura al gobierno de Tlaxcala a otra mujer.

 

Lo anterior es algo que la gobernadora Lorena Cuéllar sabe y por esa razón tratará por todos los medios a su alcance revertir los resultados de los estudios de opinión donde la senadora Rivera aparece como la favorita.

 

El problema para la vapuleada y débil mandataria, es que el tiempo que le queda para lograr su objetivo es corto. Además, deberá abrir la chequera y sopesar las consecuencias de sus decisiones, pues su permanente y poca cuidada intervención en el proceso interno de Morena le está generando no sólo enemigos, sino animadversión de quienes detentan el poder en estos momentos en el país.

 

Lo último se pudo comprobar en el desapercibido cuarto informe de gobierno de Lorena Cuéllar, donde la ausencia de figuras nacionales de Morena y de la administración federal fue notable.

 

Las casas encuestadoras que llevan a cabo en tracking en Tlaxcala sobre las preferencias de los aspirantes y las tendencias partidistas han confirmado que en la primera quincena de diciembre Ana Lilia Rivera sigue a la cabeza de los estudios, con la novedad de que está registrado un crecimiento después de permanecer por varias semanas estancada.

 

Ayer la firma LaEncuesta.mx publicó su último estudio de opinión sobre tendencias electorales en diferentes estados, incluido Tlaxcala. En ese trabajo se confirma que Ana Lilia Rivera logra una intención del voto del 44.5 por ciento, superando por más de 15 puntos a su más cercano contendiente el alcalde capitalino que sumó 28.6 por ciento del respaldo ciudadano.

 

Los días, las semanas y los meses han pasado y nadie pudo alcanzar a la senadora morenista que durante todo el 2025 lidereo las encuestas.

 

Así la realidad que los lorenistas se niegan a ver y que buscan manipular.

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