La rebeldía de las huestes lorenistas es una realidad.

 

 

Sencillamente han entrado a una huelga de brazos caídos para apuntalar el proyecto del alcalde capitalino, Alfonso Sánchez García, quien es el “delfín” de la vapuleada gobernadora Lorena Cuéllar en la sucesión.

 

Fuentes confiables cuentan que pronto llegará la guadaña a varias dependencia estatales e instituciones de educación de Tlaxcala, debido a que existen evidencias que el personal directivo no cumplió con las metas de afiliados a Morena, pero sobre todo porque en los hechos están respaldando a otros aspirantes ajenos a los intereses del lorenismo.

 

El soberbio secretario de Gobierno, el morelense Luis Antonio Ramírez Hernández, ya habría notificado tal decisión a Blas Marvin Mora Olvera, director del Colegio de Estudios Científicos y Tecnológicos del Estado y de los centros de Educación Media Superior a Distancia (Cecyte–Emsad), quien expresó que tal medida será un error y alentará las muestras de inconformidad que existen en esa sistema educativo.

 

No me importa tu opinión ni lo que haga el personal, pero después del Cuarto Informe de Lorena Cuéllar se tendrán que ir varios coordinadores, habría dicho el número dos del gobierno estatal que presume ser el ahijado de la mandataria, según lo confirmaría el propio Mora Olvera a sus más cercanos colaboradores luego de salir de las recién remodeladas oficinas de la Segob.

 

En donde también podrían darse despidos, es en la Secretaría de Educación Pública a cargo de Homero Meneses Hernández, quien difícilmente aceptará alzarle la mano a Sánchez García, no sólo porque dicen que tal hecho le parece una burda imposición, sino porque el alcalde capitalino no ha mostrado ningún deseo de sumar a lorenistas de peso a su proyecto.

 

Las diferencias políticas entre el grupo de Alfonso Sánchez con el de Homero Meneses no son nuevas ni generadas por la actual sucesión, pues desde el 2021 cuando se integró el equipo de la impopular gobernadora Lorena Cuéllar surgieron desencuentros.

 

El primer secretario de Gobierno del lorenismo, el ex panista Sergio González Hernández, nunca pudo desplazar y minimizar la presencia y cercanía de Alfonso Sánchez y su esposa Marcela González Castillo, dirigente estatal de Morena, con la mandataria Cuéllar que terminó dándole a esa pareja fuerza, confianza y margen de operación al interior de la administración y dentro del partido.

 

Sánchez García fue el aspirante lorenista al Senado en Morena, pero terminó perdiendo ante el reeleccionista José Antonio Álvarez Lima. Sergio González dejó el gobierno inconforme por el claro respaldo de Lorena Cuéllar al heredero de la casta política de Tlaxcala, por lo que optó por convertirse en el abanderado a la Cámara Alta del Partido Verde Ecologista de México, donde fue respaldado por la estructura y equipo de Homero Meneses.

 

Las posibilidades de que Alfonso y Homero se unan son mínimas, por no decir nulas, ya que el segundo sencillamente no ve ni cualidades ni talento al primero para ser candidato y menos para gobernar el estado.

 

Quizá por lo anterior el personal directivo de la Secretaría de Educación Pública anda buscando otro proyecto donde tenga cobijo, se le valore y se le reconozca su trabajo político.

 

De entrada, la semana pasada los trabajadores sindicalizados de la Sección 31 del SNTE recibieron la instrucción de su dirigente Cutberto Chávez de la Rosa de ponerse a trabajar y respaldar las aspiraciones de la senadora Ana Lilia Rivera, evidenciando que en la sucesión que está en marcha no jalarán con el delfín de la gobernadora.

 

En pocas palabras, el lorenismo está implosionando y su crisis interna se agravará conforme pasen los días y se empiecen a dar los despidos de trabajadores.

 

Al tiempo.

 

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