Todo sigue igual.

 

Los cambios y ajustes en el gabinete lorenista entraron en pausa.

 

 

Las ausencias de la gobernadora de Tlaxcala, Lorena Cuéllar Cisneros, se han vuelto no sólo más frecuentes, sino también evidentes.

 

Se desconoce si es por trabajo, asuntos familiares, personales o quizá de salud, pero lo que es un hecho es que su desaparición es aprovechada por los funcionarios para disfrutar lo que les queda en el poder, es decir, hacen como que trabajan cuando en realidad no hacen nada.

 

En esta semana la mandataria Cuéllar Cisneros no se dejó ver y hasta donde se sabe operó y gobernó a larga distancia, sin embargo hoy seguramente reaparecerá durante la gira que realizará por tierras tlaxcaltecas la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, quien viene a presumir los logros de su primer año de administración.

 

No asistió al estado de Morelos a donde fue convocada para participar en una mesa de seguridad. Ahí la representó su secretario de Gobierno, Luis Antonio Ramírez Hernández. Tampoco asistió a la mesa de seguridad en el municipio de Totolac, a donde llegó con su representación su hija Mariana Espinoza de los Montero Cuéllar, presidenta honorífica del DIF Estatal.

 

Pese a que el tiempo avanza, Lorena Cuéllar no muestra prisa para llevar a cabo ajustes en su equipo de trabajo que tendrá que hacer ya sea por necesidad o por la designación de los nuevos notarios públicos que como ya se vio tiene pensado premiar y se trataría de al menos dos funcionarios de su gabinete.

 

Ni aunque en la noche del 15 de septiembre durante la ceremonia del Grito de Independencia le vaya mal en caso de ser abucheada por el pueblo que anda inconforme con su administración, se podrán alterar sus planes de prolongar por un tiempo más los cambios que tiene previstos.

 

Y seguramente mantendrá esa posición en lo que resta del mes patrio para llegar sin ningún estrés a los festejos de los 500 años de la fundación de la ciudad de Tlaxcala que arrancarán el 3 de octubre y finalizarán el 14 de ese mismo mes, los cuales cerrarán con un concierto masivo del cantante Carlos Rivera que se efectuará en el zócalo de la capital y no en el atrio de la Iglesia de Ocotlán como era la intención del intérprete y del vapuleado secretario de Turismo, Fabricio Mena Rodríguez.

 

Ante tal panorama, los cambios de funcionarios se podrían dar en la segunda quincena de octubre, lapso en donde también se podría realizar el festejo lorenista por los cuatro años que lleva en el poder.

 

Sin embargo, también hay quienes manejan la versión de que en el transcurso del año ya no se realizarán ajustes y que el gabinete legal y ampliado se mantendrá intacto hasta enero del próximo año.

 

Los ajustes también se podrían dar ante la posibilidad de que algunos funcionarios decidan emprender su camino para buscar un cargo de elección popular rumbo a los comicios del 2027. Por ejemplo, entre ellos anote usted a Ramiro Vivanco Chedraui, oficial Mayor de Gobierno, quien aparece en las encuestas como uno de los aspirantes con posicionamiento para pelear una diputación federal.

 

El ex legislador local no ha dejado de tener presencia en el oriente de la entidad y es de los pocos que realiza un trabajo a ras de tierra que ya le está generando resultados.

 

Quien también ha empezado a figurar en diferentes estudios de opinión para buscar otro puesto, es la presidenta municipal de Chiautempan, Blanca Angulo Meneses, quien encabeza las preferencias en el distrito local y federal.

 

Como se podrán dar cuenta en los siguientes meses los cambios serán obligados y se empezará a conocer quiénes son los perfiles que tendrán posibilidades de buscar otro cargo en las elecciones del 2027 en que serán elegidos en Tlaxcala gobernador, diputados federales y locales, alcaldes y presidentes de comunidad.

 

Son muchos los que quieren, pero créame que serán pocos los que conseguirán ese objetivo.

 

Al tiempo.

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