Lo que amenazaba con convertirse en un problema de gobernabilidad para la administración lorenista y un asunto que pudiera manchar la visita que hará a Tlaxcala el viernes la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, se desarticuló al llegar el gobierno estatal a un acuerdo con los maestros jubilados del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación.

 

 

Aunque inicialmente el secretario de Gobierno, Luis Antonio Ramírez Hernández, había asumido el control de las negociaciones, la noche del martes aventó el problema al titular de la Secretaría de Educación Pública de Tlaxcala, Homero Meneses Hernández, quien fue notificado por el segundo de abordo en la entidad que él no estaría porque acudiría a Morelos a una mesa de seguridad con la representación de la mandataria Lorena Cuéllar Cisneros.

 

Sin reservas, Meneses Hernández enfrentó la “inconformidad” de los profesores que aparte de presionar para lograr un beneficio económico tenían la encomienda de descalificar políticamente al funcionario estatal que anda en busca de la candidatura de Morena al gobierno de Tlaxcala.

 

En las mesas previas para evitar la marcha y la protesta de ayer a las que convocó la Secretaría de Gobierno, Luis Antonio Ramírez se negó en todo momento a negociar un incremento del cien por ciento al bono de fin de año que reciben los maestros jubilados y que asciende a mil 600 pesos, bajo el argumento de que la administración no lo tiene presupuestado y carecía de los 11 millones de pesos que implicaría ese aumento.

 

Los dirigentes sindicales de las secciones 55 y 31 del SNTE, Teresa Meneses Morales y Cutberto Chávez de la Rosa, respectivamente, siempre se mostraron cerrados a establecer acuerdos, de ahí que amagaron con llevar a cabo una protesta masiva y generar caos el próximo viernes durante la visita de Claudia Sheinbaum en el Parque Andén del municipio de Apizaco, para lo cual aprovecharían para sumarse a la marcha que tienen programada llevar a cabo las normalistas de Panotla para exigir mejores condiciones en esa institución.

 

Ayer Homero Meneses se concentró en resolver el problema, lo cual logró una vez que los líderes del SNTE doblaron al gobierno lorenista que no le quedó otra opción más que abrir la gastada cartera.

 

En este año el bono de fin de año pasará de mil 600 pesos a dos mil pesos, para que en el 2026 los maestros jubilados reciban dos mil 400 pesos y para el 2027 esa prestación será de dos mil 540 pesos.

 

El secretario de Educación desactivó la protesta, pero como ya se puede dar cuenta no salió nada barato para la administración lorenista, porque de acuerdo con el presupuesto de egresos del 2025 la Secretaría de Educación Pública de Tlaxcala tenía previsto destinar sólo 11 millones de pesos para cubrir el bono de fin de año, cantidad que ahora deberá incrementarse por el aumento de 400 pesos que obtuvieron los dirigentes del SNTE.

 

Al final, Homero Meneses vuelve a demostrar a su jefa que es uno de los pocos funcionarios lorenistas que le da resultados y que no simula que trabaja. Y si algunos quisieron dejarlo sólo para que fracasara, simplemente no lograron su objetivo.

 

Hasta ahora una de las protestas previstas para el viernes ya se desactivó, por lo ahora habrá que ver qué sucede con las otras.

 

Para concluir le cuento que el escándalo del despido de la hermana de Homero Meneses como integrante del Comité Ejecutivo Estatal de Morena, Jacqueline Meneses Rangel, pronto dará de qué hablar al surgir nuevos elementos.

 

Dicen que la dirigencia nacional de Morena no vio con buenos ojos ese exceso y que ya está interviniendo para evitar los abusos.

 

Será.

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