Tal y como se esperaba, el nivel de aprobación de la gobernadora Lorena Cuéllar Cisneros se desplomó durante agosto.

 

 

La nueva estrategia de comunicación no funcionó, porque de acuerdo con la información de diferentes estudios de opinión pública, la mandataria tlaxcalteca perdió varios puntos de apoyo ciudadano.

 

El escándalo de corrupción del ex director del Centro de Reinserción Social de Tlaxcala (Cereso), Juan Antonio Martínez Guerrero, quien recibió todas las facilidades para darse a la fuga, la aparición de seis cabezas de poblanos en el municipio de Ixtacuixtla, la permanencia del escándalo de las diez camionetas blindadas, así como otros hechos delictivos graves influyeron entre los tlaxcaltecas que optaron por desaprobar el quehacer de las actuales autoridades.

 

De acuerdo con la información disponible y que seguramente empezará a circular en los próximos días, Lorena Cuéllar habría obtenido su nivel más bajo de aprobación desde que asumió la gubernatura de Tlaxcala el 31 de agosto del 2021, pues apenas tres de cada diez ciudadanos avalan su administración.

 

Lo anterior quiere decir que poco más del 70 por ciento de los tlaxcaltecas está inconforme con el gobierno de la mandataria morenista, cifra que no había alcanzado a lo largo de los últimos cuatro años.

 

Probablemente aparecerán otros estudios que aporten otros datos y contrasten los resultados antes mencionados. Los funcionarios estatales dirán que la mandataria tlaxcalteca se ubica entre los diez mejores gobernadores ranqueados del país, sin embargo habrá que ver qué información es la que será considerada como cierta por parte de los ciudadanos y las ciudadanas.

 

En lo personal, me parece que Cuéllar Cisneros inicia su quinto año de gobierno con una marcada desaprobación ciudadana, lo cual contrasta con el respaldo social que ha logrado la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, quien en su primer año de gestión y de acuerdo con diferentes encuestas cuenta con el aval del 76 por ciento de los mexicanos.

 

Nadie puede negar que la gobernadora tiene la fuerza política y el control de los tres poderes del estado, pero carece del respaldo del pueblo que al parecer poco a poco la está dejando sola, situación que influirá de manera importante en la sucesión y en la lucha por la candidatura al gobierno de Tlaxcala por Morena.

 

Los tlaxcaltecas sí quieren que Morena siga gobernando en la entidad, sin embargo abiertamente están manifestando que el próximo mandatario o mandataria sea ajeno al grupo de Lorena Cuéllar, lo cual debería de encender las luces de alarma porque sencillamente los ciudadanos no desean continuidad.

 

El malestar al interior de los lorenistas se ha incrementado y más cuando sus simpatizantes y seguidores se han enterado de algunos cambios que han favorecido a foráneos o a personajes que no trabajaron para llegar al poder.

 

Por ejemplo, para muchos cayó como una cubetada de agua fría la designación del morelense Jeremy Martin Rocha Domínguez como nuevo director de Notarías y Registro Públicos del Estado de Tlaxcala.

 

También generó rechazo el nombramiento de Lesdy Liliana Chávez Cota como titular de la Coordinación de Bienestar Animal (CBA) en Tlaxcala. Se trata de una engreída funcionaria que se venía desempeñando como servidora pública dentro del Archivo General e Histórico del Estado de Tlaxcala, lugar donde solía comportarse de manera prepotente bajo el argumento de que era “amiga” de la gobernadora.

 

La recomendada llegó porque Steve Del Razo Montiel rechazó ese cargo para seguir cobrando como representante del gobierno de Tlaxcala en la Ciudad de México.

 

A estos dos movimientos se han sumado otros en diferentes áreas administrativas de varias dependencias estatales. Entre ellos hay la incorporación de más funcionarios foráneos, como la designación de la poblana Sandra Paola al Departamento de Adquisiciones de la Unidad de Servicios Educativos de Tlaxcala y de la Secretaría de Educación Pública.

 

Si los lorenistas no están contentos, entonces es creíble que el pueblo tampoco.

 

O usted qué piensa.

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