La decisión ya está tomada.

 

 

El Partido Verde Ecologista de México (PVEM) sí registrará un militante suyo en el proceso interno de Morena de Tlaxcala para buscar la coordinación de defensa de la cuarta transformación y por tanto la candidatura al gobierno del estado.

 

De no existir cambios, se tratará del presidente municipal de Huamantla, Salvador Santos Cedillo, una pieza que no formó parte de la estrategia de los lorenistas que nunca lo consideró y menos lo visualizó, pero que hoy puede representar un gran riesgo para el delfín Alfonso Sánchez García, quien sin dudas enfrentará una real competencia entre los suspirantes varones.

 

Se espera que el miércoles en una reunión entre los dirigentes nacionales del PVEM encabezada por Arturo Escobar y Vega se confirme la participación de Salvador Santos en la contienda interna de Morena, quien el próximo sábado se estará registrando como uno de los interesados en buscar la candidatura del partido guinda a la gubernatura de Tlaxcala rumbo a los comicios del 2027.

 

Para el 27 de junio se espera que presenten su solicitud la senadora Ana Lilia Rivera Rivera, quien este martes le será aprobada su licencia, la ex diputada federal Dulce Silva Hernández y probablemente la legisladora federal del PT, Irma Garay Loredo.

 

Por parte de los varones, se tiene previsto que se inscriban el aguerrido legislador federal con licencia Raymundo Vázquez Conchas, el “congruente” ex dirigente estatal de Morena, Carlos Augusto Pérez Hernández, el ex secretario de Finanzas del Estado de México, Oscar Flores Leal, el ex alcalde capitalino Alfonso Sánchez García y finalmente el movido presidente municipal de Huamantla Salvador Santos.

 

Corresponderá a los órganos internos de Morena determinar si todos avanzan en la contienda o si alguno es bajado por no cumplir con los requisitos o por no tener el mínimo de posicionamiento que se necesita.

 

Ana Lilia Rivera, quien encabeza las preferencias en este momento, no tendrá ningún problema porque la ventaja que saca a sus compañeras es importante y sólo el delfín Alfonso Sánchez es el que le compite.

 

El problema para Sánchez García es que en las mediciones que se han hecho nunca se incluyó el nombre del alcalde de Huamantla, un político que goza de buena aprobación ciudadana al grado que destaca como uno de los presidentes municipales mejor evaluados no sólo de estado, sino del país.

 

El aspirante lorenista y su esposa Marcela González Castillo, líder estatal de Morena, jamás le dieron importancia a la negativa del PVEM de respaldar su proyecto, ni el rechazo que le mostraron los alcaldes tlaxcaltecas emanados de esa fuerza política, actitud que quizá en los próximos días y semanas lo lamenten.

 

Hay que recordar que el dirigente estatal del verde ecologista, Jaime Piñón Valdivia, declaró que su partido no apoyaría las aspiraciones de Alfonso Sánchez en caso de ser designado candidato a la gubernatura de Tlaxcala, pero si la nominada fuera la senadora Ana Lilia Rivera o cualquier otro aspirante, sí considerarían respaldarlo.

 

En pocas palabras, el PVEM expresó claramente su ruptura con los lorenistas y Sánchez García, por lo que no se trata de ninguna traición.

 

Salvador Santos es un político joven que tiene relaciones y sabe operar electoralmente hablando. Goza de posicionamiento y su nivel de conocimiento es aceptable, de ahí que se tienen buenas expectativas de que logre un crecimiento y en unas semanas pueda ubicarse como una opción interesante entre los varones que disputan la coordinación estatal de defensa de la cuarta transformación.

 

Su participación implicará una competencia real para el delfín Alfonso Sánchez, porque de acuerdo con varios análisis sería al ex alcalde capitalino al que le quitaría votos y simpatizantes, pues en opinión de los ciudadanos Salvador Santos ha hecho un mejor papel como presidente municipal y es considerado como un buen generador del desarrollo de Huamantla y promotor de eventos culturales y artísticos.

 

Los lorenistas se equivocaron al minimizar al PVEM y a Salvador Santos.

 

Al tiempo.

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