Un complejo entramado de negocios confrontados derivó en vergonzosas agresiones entre paisanos libaneses, uno de los cuales no da tregua pues su tiempo se acaba.

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Con el mismo residente de obra de la Plaza Bicentenario repartiendo culpas, el marianismo usa al responsable del caos delincuencial detectado por los auditores Mata-Sevilla y Asociados, para hurgar en los detalles que le permitan justificar su obsesión, de acabar con el paisano suyo Jesús Luévano Escalona, quien por cierto hace poco salvó la vida de un tremendo y raro atentado, fuera de Tlaxcala pero con una autoría predecible, según nos lo relevaron fuentes confiables.

Raro también que al estilo mudéjar de la Bicentenario lo deteste quien con frecuencia alude su origen libanés, no de pedigrí cierto pero aún con alguna influencia. Al contrario, el proyecto ha sido oro molido para apalancar la metralla contra uno de los elementos más cercanos al ex gobernador Héctor Ortiz.

El caso se hizo complejo. Hallaron inconsistencias, administrativas y de ejecución de obra para aderezar un asunto de apetitoso morbo por el enfrentamiento entre beduinos con una disputa, superior a la plaza cuyo comodato a la UAT no pudo concretarse, y acabó con el desplante del rector de esa institución, Víctor Job Paredes… “no nos interesa más el proyecto”.

Superior, porque asciende a varios cientos de millones de pesos.

Porque por mucho ha sido el error más craso del estilo este de rompe y rasga.

Porque fue entregada casi ingenuamente una parte sustancial del presupuesto… más de quinientos millones de pesos por sanciones y penalizaciones de orden civil, luego que una oscura iluminación mariana dio luz verde a pisotear un convenio con la iniciativa privada, con Cemex para ser precisos.

Y fueron los Zambrano, quienes invirtieron en Xaltocan.

Llevaron su proyecto a una dinámica tal, que las bodegas de la Central de Abasto despertaron el interés del exigente gremio de viveristas e introductores de perecederos.

Un negocio de Tlaxcala con particulares.

Un tremendo rompimiento, de una de las partes, consciente o no de las penalizaciones de un contrato para litigarse en los tribunales de la Ciudad de México, donde hace poco el responsable de este ilógico proceder tuvo que repartir una fortuna… 35 millones de pesos entre aquellos, cuales jueces departiendo la final de Brasil, no despreciaron semejante estímulo.

Y pospusieron la sentencia.

Al paso que vamos, el sexenio será historia y al próximo se habrá legado una de las deudas más absurdas… ni siquiera con un goce corporal (como los costosos viajes del chico en helicóptero para impresionar a una chica).

No, este fue un asunto incendiario del que el responsable fue el primer quemado.

Resentimiento insuperable

Luévano fue quien contactó a los Zambrano. Fungía como secretario de Desarrollo Económico. La Central de Abasto se tornaba un negocio más para el gobierno.

El nuevo gobierno no lo vio así. Y rompió. Mas no advirtió la dimensión de sus damnificados, a quienes este tipo de litigio-negocio les es un familiar elemento para amasar una de las fortunas más respetables, en el concierto global.

La agresión

Al ex secretario le desfiguraron el rostro. Si fue un violento emisor adelantado del marianismo, qué delicado. Dicen que hasta soltaron la sopa. No lo sabemos.

Como el poder no es asunto perenne, la visible hostilidad mariana tiene fecha de caducidad.

La cacería desatada hasta se parece a la invasión que Musolini ordenó a Etiopía, para distraer al pueblo italiano del gravísimo retroceso económico y social.

Al culminar la segunda guerra mundial, Musolini fue ejecutado en España, donde intentaba ocultarse de su persecución, decretada por la Liga de las Naciones (el antecedente de la ONU).

La fuga de información

Basadas en las desconfianzas multidireccionales, las instituciones del marianismo no han dejado de ejercer una entendible distancia de quien hasta él mismo ha llegado a verse con un retiro adelantado.

Burócratas sabedores que este tipo de administraciones-arrolladoras, es de naturaleza efímera porque obedecen a un descontrol personal de las emociones, no dejan de tender puentes, también de manera multidireccional.

Y hasta han dejado correr versiones de la horrible muerte del ex secretario de Finanzas.

Ya habrá quien ate cabos y llegue a conclusiones. Por lo pronto, el servicio facilitado por dichos informantes, también ha sido oro molido para la contraparte de quien inició su turno al poder con hostilidades, las ha sostenido hasta entrado su cuarto años, y solo él sabrá si lo sigue haciendo… si le conviene… sólo él sabrá el tamaño real de sus fuerzas.

Los datos

Vale la pena repasar esta información que hemos publicado desde temprana hora:

Se tiene confirmado que los inculpados tuvieron que ver en el proceso de licitación y ejecución de la construcción de la Plaza Bicentenario, pues el ministerio público encargado del caso utilizó los contratos PF/FR383/2009, CM/PFFR383-9, PF/FR384/09, A-PF/FR/384/09, DURS/2010, PF/FR015/10, A-PFFR/015/10 y PF/FR/016/10, así como los expedientes de las licitaciones 58004002-004-10 y 58004002-005-10 para cuadrar los ilícitos.

Se detectó la no ejecución de obra pagada con un importe de 118 millones 320 mil 840 pesos y que las firmas con presunta responsabilidad en este caso son Empresarios Unidos de la Construcción por la cantidad de 32 millones 230 mil 531 pesos, Aljuco Edificación y Diseño por 42 millones 532 mil 488 pesos y Teletec de México por la cifra de 43 millones 547 mil 820 pesos.

 

Durante la revisión también salió a relucir que los estudios y proyectos pagados a las empresas Tada Arquitectos (2.3 millones de pesos) y a Ezquerra y Asociados (11.5 millones de pesos) no fueron concluidos.

Quienes tienen orden de aprehensión

Jesús Luevano Escalona – ex titular de la Sedeco-, Jesús Gingeni Luevano Rosas –empresario constructor-, Juan Mejía Bonilla, Guillermo Manuel de Jesús Canales Fernández, Felipe Castelán Marini, Jorge Sánchez Nava, Erick Rodríguez Varela, Carlos Villar Bursiaga, Leonel Lima Loaiza, Felipe Cuapio Zompa y Baldomero Ruiz García.