El fatal desempeño de la gobernadora Lorena Cuéllar Cisneros se ha convertido en una amenaza para Morena rumbo a 2027.

Más de 125 mil millones de pesos ha ejercido en 4 años la gobernadora, mismos que han servido sólo para que la percepción ciudadana esté convencida que los tlaxcaltecas padecen el “peor gobierno en la historia de Tlaxcala”.
Aunque el partido Morena en Tlaxcala mantiene una ventaja estructural en las preferencias electorales, con encuestas que lo colocan como favorito rumbo al 2027, el rechazo ciudadano hacia administración de la gobernadora Lorena Cuéllar crece de forma alarmante, erosionando la imagen de la Cuarta Transformación en el estado y poniendo en riesgo la confiabilidad de la ciudadanía en el movimiento a nivel local.
Lo cierto, es que el gobierno estatal está siendo reprobado por los ciudadanos y se puede observar en prácticamente todas las mediciones demoscópicas de las empresas encuestadoras más reconocidas.
Pero la encuesta publicada el martes por este portal de noticias e-consulta Tlaxcala, la de RUBRUM, es una sentencia que debería preocupar a todos los aspirantes a suceder a Cuéllar Cisneros. Les afecta más, tanto a Alfonso Sánchez García, delfín de la gobernadora, como a Josefina Rodríguez Zamora, el Plan B por si la lucha es entre mujeres por llegar a la gubernatura https://www.facebook.com/share/17quj1nyEc/.
Según la evaluación ciudadana de la encuestadora RUBRUM correspondiente a enero de 2026, Lorena Cuéllar obtiene una calificación general reprobatoria de 4.60 (en una escala de 0 a 10), ubicándose en el lugar 28 de 32 gobernadores a nivel nacional. Esta nota apenas roza la mediocridad y refleja un descontento masivo que se extiende a rubros clave:
– Seguridad pública: 4.18, en un estado que pasó de ser un «oasis de paz» a enfrentar asaltos en casas, negocios y carreteras, según denuncias recurrentes.
– Cercanía y confianza: 4.1, evidenciando que los discursos de «abrazos» y cercanía han perdido toda credibilidad.
– Atención a la salud: 4.7, pese a promesas de mejoras en infraestructura hospitalaria y distribución de medicamentos.
– Transparencia: 4.29, con percepciones de opacidad constante en el uso de recursos públicos.
– Otros indicadores críticos: transporte público (4.72) y obras públicas (4.9).
Con presupuestos históricos como nunca ha tenido la entidad, el fracaso de este gobierno es una verdadera vergüenza para los tlaxcaltecas. De 2021 a 2025, según los presupuestos aprobados por el Congreso local, Lorena Cuéllar ha ejercido más de 125, 500 millones de pesos, y dispondrá en el 2026 más de 30 mil mdp.
Aun así, el gobierno de Cuéllar no ha logrado avances tangibles en el progreso estatal, sus obras faraónicas solo le sirven a ella, por sus “moches” que le han derivado en jugosas cuentas bancarias y grandes propiedades de las cuales pronto hablaremos.
La percepción de los habitantes de Tlaxcala es que está cada vez peor la inseguridad, la salud, la atención a la niñez y a las familias y por supuesto el empleo. Consideran a Cuéllar Cisneros como una gobernadora corrupta, opaca y con falta de transparencia en el uso de los recursos públicos y, la pérdida de confianza en su gobierno es realmente deplorable.
Tlaxcala se arrastra en los últimos lugares nacionales, contrastando con entidades como Coahuila, Yucatán o Nuevo León, donde los mandatarios superan el 60 -70% de aprobación gracias a gestión efectiva e inversión real.
A partir de la publicación de los resultados de la encuesta de Rubrum sobre el desempeño del gobierno de Cuéllar, la furia en redes se ha desatado, cientos de comentarios gritan un rechazo profundo a su persona y expresan una rabia tan agresiva que, si no se lo comentan sus “vasallos” a la gobernadora, seguirá viviendo en esa “lorelandia” que tanto le hace daño a Tlaxcala.
En la publicación del martes, los tlaxcaltecas no escatiman adjetivos: «la peor gobernadora de la historia», «corrupta», «ratera», «inepta», «saqueadora», «pesadilla para el estado». Se critica el desvío de presupuestos («¿dónde quedó el dinero?»), el aumento de la delincuencia («asaltos nunca vistos»), la opacidad («todo para sus arcas»), el nepotismo familiar y la percepción de que el gobierno prioriza imagen y compadrazgos sobre el bienestar.
Frases como «sacar a Morena del estado» (quizá la más preocupante para el movimiento), «karma le llegará», «reprobada, reprobada, reprobada» o «la enana» (en alusión peyorativa) dominan el debate. Incluso hay llamados a auditorías exhaustivas, investigaciones y revocación de mandato. El hartazgo es evidente: aunque algunos defienden la 4T y a la presidenta Claudia Sheinbaum, una mayoría abrumadora ve en Cuéllar un lastre que contamina al partido.
La amenaza para Lorena es que su mal desempeño y rechazo se lo traslada a su delfín y este descontento creciente representa un peligro directo para Morena en la sucesión de 2027.
Alfonso Sánchez García, alcalde de Tlaxcala capital y señalado como el principal aspirante respaldado por el «lorenismo», arrastra el estigma de la actual administración. Críticas a su gestión municipal —calificada de «invisible» y con resultados pobres— se suman a las acusaciones de favoritismo y uso de recursos partidistas para su promoción.
Encuestas recientes muestran que Morena lidera las preferencias, pero con fracturas internas evidentes entre «lorenistas» y otros grupos como el de Ana Lilia Rivera, da como resultado un electorado cada vez más escéptico. Sin embargo, la senadora de la República ha venido creciendo constantemente en las preferencias de los tlaxcaltecas y una de sus grandes ventajas es estar lejos del entorno de Lorena Cuéllar.
El rechazo a Cuéllar, erosiona el arrastre del partido, especialmente si el delfín se percibe como continuidad de un gobierno fallido. El pueblo tlaxcalteca, harto de promesas incumplidas y presupuestos evaporados, exige cambio real, no más de lo mismo. Ponchito difícilmente se va a poder deslindar de Lorena, eso será su tumba.
Tlaxcala tiene un gobierno que se hunde en la mediocridad mientras presume transformación. La pregunta ya no es si Lorena Cuéllar es la peor gobernadora de su historia: los números y la voz ciudadana lo confirman.
La verdadera incógnita es si Morena podrá desprenderse de una vez por todas de los cacicazgos, del nepotismo, de las herencias del poder entre familias, que caracterizaron al más terrible de los PRI y que están representados en la figura de Lorena Cuéllar, su familia por parentesco y la de la mafia que nos gobierna.
Marco Mena llegó para hacer el ridículo
Mal le fue al traidor del ex gobernador de Tlaxcala, Marco Antonio Mena Rodríguez, quien reapareció al lado del delfín del lorenismo, Alfonso Sánchez García, a quien le dio su respaldo para convertirse en el abanderado de Morena a la gubernatura del estado.
El ex priista tal vez imaginó que goza de un capital político envidiable, un liderazgo reconocido y un extenso prestigio, sin embargo no es así porque en redes sociales le recordaron que no representa nada y que es incapaz de juntar a cinco personas o ex colaboradores, ya que todos se sienten traicionados.
Los únicos que están agradecidos con él son su hermano Fabricio Mena, por hacerlo más rico y garantizar un cargo en el gobierno de su cuñada Lorena Cuéllar. El otro es Luis Miguel Álvarez Landa, ex oficial Mayor de Gobierno, quien no para de presumir sus viajes al extranjero y la enorme fortuna que acumuló en la pasada administración estatal.
Morena aceptó y premió la traición de Mena a cambio de otorgarle impunidad, algo que los tlaxcaltecas no han olvidado y llegado el momento se lo cobrarán.
**********************************************************************
Post Views: 5.975